Para el STMVL, que conduce Victorio Pirillo, se debe separar la planta política, sujeta a los vaivenes del poder, de la plantilla general y técnica. También solicitan reglas claras en los ascensos  que incluyan condiciones como concursos de oposición, antigüedad y  situación de revista. Un concejal mandato cumplido, que estudió el tema y a fines de los ´80, presentó un proyecto de escalafón -que nunca se aprobó- coincidió con el STMVL y valoró que el municipio tenga una burocracia técnica y eficaz más allá del gobierno de turno.

El concejal MC de Vicente López Di Menna: "La palabra burocracia tiene mala prensa pero no es negativa”

Para Guillermo Di Menna, edil mandato cumplido, que en su momento analizó a fondo el tema del escalafón y presentó un proyecto, que no llegó a tratarse en su mandato (1987-1991), el corte entre el personal técnico y el político debe ser claro pues eso le da transparencia a la gestión y claridad al empleado sobre su carrera laboral.  

Esta semana el STMVL, que conduce Victorio Pirillo, solicitó que el Ejecutivo elabore un escalafón. Para el STMVL ese escalafón debe contemplar y mantener las fuentes de trabajo de todo el personal. Pero también coincidió con Di Menna en que debe separar claramente  la planta política de la carrera administrativa municipal.     

Desde el punto de vista técnico, el escalafón es la estructura administrativa y el régimen de carrera laboral del personal que se desempeña en el sector público. Desde el STMVL explicaron que se trata de una lista de categorías que “pueden definir funciones jerárquicas, administrativas y operativas”.

Burocracia eficaz

El STMVL que conduce Pirillo busca separar la planta política de la carrera administrativa. En la Foto Pirillo y el Pollo Sobrero

Para Di Menna, en esta línea, es preciso “incentivar al personal administrativo -no político- para que se forme y se capacite”, de manera tal que el municipio conforme una burocracia administrativa sólida y eficaz, más allá del gobierno de turno. “La palabra burocracia tiene mala prensa pero no es negativa” señaló Di Menna, que también fue asesor del senador Pino Solanas (1936-2020),

En concordancia, para el STMVL “el personal merece ser ascendido de manera legal. De acuerdo a los estatutos internos que se pongan en vigencia.  Estableciendo pautas por concurso, antigüedad, clasificación según la fecha de nombramiento, ingreso, mérito y categorías, entre otras”. Y es menester “dividir la planta política de la carrera”.

El STMVL, asimismo, señaló que “es hora de agrupar al personal de acuerdo a su formación académica, antigüedad, competencia y grado de responsabilidad entre otros. Para servir de manera eficiente al contribuyente que es la razón de la existencia del empleado municipal”. Pero no criticó ni descartó la existencia de un plantel político.

“El personal político -señaló al respecto el STMVL- es siempre necesario y va a ser repetidamente utilizado por cualquier administración que asuma la dirección del municipio. Se sabe que para impulsar un modelo de municipio acorde a una ideología se necesita de gente consustanciada con dicho proyecto”.

Amiguismo

Para el STMVL: "el personal merece ser ascendido de manera legal. De acuerdo a los estatutos internos que se pongan en vigencia"

El STMVL no desconoció, asimismo, “que los nombramientos en este aspecto, generalmente vienen de la mano del amiguismo, favoritismo e incluso de grados familiares. Pero como están dadas las cosas -señalaron- hoy el nombramiento de estos en cargos jerárquicos anula la posibilidad de ascenso del personal de carrera”.

También en línea con Di Menna, desde el STMVL, advirtieron que sin reglas claras sobre el desempeño laboral “la administración pública se desordena, se frustra y se resiente”. Para el STMVL una medida paliativa es “que los nombramientos políticos sean generales y sin estabilidad y no obstruyan el camino del personal de carrera”.

Para Di Menna no hay fórmulas precisas. Pero sí es cierto que los cargos jerárquicos más altos, las secretarías, abarcan lo político; y tal vez las direcciones podrían incluirse. “Hay que ser claro en el corte de la estructura. Y esto evita que llegue a jubilarse un empleado con igual categoría después 30 años”, señaló además.

El STMVL, asimismo, consideró que “lo más sano y civilizado” es que el empleado de carrera  quede “ajeno a los vaivenes de la política de turno. De manera que pueda proyectar un mejor futuro y jubilarse pasado el tiempo con una categoría que le permita tener un sueldo con un rango ganado y merecido”.

Gustavo Camps