La Orquesta El Faro, con la dirección compartida de David de Gans y Ayelén Carballido, interpretará la melódica obra, Pedro y el Lobo, de Serguéi Prokófiev (1891-1953). Habrá un narrador que relata la historia; y además los diferentes instrumentos musicales de la orquesta estarán en los papeles de los protagonistas de la historia. Será el domingo 24, a las 16,30 y a las 18. El Centro Cultural y Social El Faro está en Rosetti 2331, Olivos. También habrá funciones en la Sala Ana Frank; y el Centro San Rafael, ambos en la CABA.

Pedro y el lobo está escrita para una flauta, un oboe, también un clarinete en la, un fagot, tres cornos en mi, un timbal y cuerdas. Es una historia para niños/as. Serguéi Prokófiev la compuso en 1936. Y la pensó con un narrador que relata un cuento con el acompañamiento de los instrumentos musicales en el rol de los protagonistas.

La Orquesta El Faro, con la dirección compartida de David de Gans y Ayelén Carballido, interpretará la composición sinfónica,  el domingo 24, a las 16,30 y a las 18. Será en el Centro Cultural y Social El Faro, situado en Rosetti 2331, Olivos. La obra es ideal para que niños y los niñas de acerquen a la música.

El flyer de El Faro

La obra

La obra cuenta los avatares de un niño, que vive con su abuelo leñador en una casa de campo, y se enfrenta con un lobo que acecha para hacerse de un buen bocado. Musicalmente, dicen los entendidos, representa un desafío para los músicos. Y para el público infantil es muy divertida y truculenta a la vez.

Cada personaje de la historia tiene asignado un instrumento musical. Así Pedro está representado por los violines y otras cuerdas -viola, violonchelo, contrabajo-. El abuelo del niño, por el fagot. El pájaro y el pato por la flauta traversa y el oboe. El gato por el clarinete en la. El lobo por los cornos. Y los cazadores por los timbales y el bombo.  

También acompañan la trompeta en si bemol, el trombón, el triángulo, la pandereta, los platillos, las castañuelas, el redoblante, y el bombo en la orquestación. Particularmente, la puesta de la Orquesta El Faro, también prevé, al principio, algo de juego con el público. La obra está recomendada para toda la familia.

Gustavo Camps