Fue después de que el presidente de la entidad financiera internacional, con sede en Washington (EEUU), Mauricio Claver-Carone, considerara a la Argentina “un país insolvente”. Y se negara a girar un préstamo ya acordado de otros U$S 500 millones. Claver-Carone fue asesor de Donald Trump. Además Claver-Carone consideró viable, como representante de los EEUU en el FMI, que la administración Macri, en 2018, reciba U$S 44.000 millones. Esto le dio tranquilidad a Mauricio Macri para presentarse a la reelección que finalmente perdió.  

El Banco Interamericano de Desarrollo BID anunció la aprobación de  “una línea de crédito condicional por U$S1.140 millones para proyectos de inversión, con el objetivo de promover la descarbonización del sector energético”. Fue en un comunicado en su página oficial, donde sostiene “apoyar la agenda de desarrollo” de la Argentina.

La comunicación explica además, que “Como parte de la línea de crédito se aprobó una primera operación de U$S200 millones del BID. La cual contará con un aporte adicional de 100 millones de euros de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y otros 100 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI)”.

El préstamo específico del BID es de U$S200 millones. Tiene plazo de amortización de 25 años, con período de gracia de 5 años y medio. Y una tasa de interés basada en SOFR (Secured Overnight Funding Rate). Que es el que reemplaza la Tasa Libor desde 2021, y la usan los bancos para fijar el precio de los préstamos en dólares.

Sorpresa

La información tomo por sorpresa al campo político y periodístico de nuestro país. Dado que justamente el actual presidente del BID, Mauricio Claver Carone, recientemente había transparentado su negativa a enviar un crédito ya otorgado de U$S 500 millones. Con la opinión de que la Argentina es “un país insolvente”.

Reconocido por el mismo, Claver Carone, en su puesto de representante de los EEUU del FMI, si consideró viable entregarle, en 2018, U$S 44.000 millones al neoliberal Mauricio Macri. Esos dólares sirvieron para darle cierta tranquilidad a su administración de neto corte anti industrial, mientras preparaba la reelección, la cual finalmente no logró.

También hay que decir que mientras el ex presidente Trump promocionó la llegada de Claver Carone al frente del BID; más recientemente el presidente argentino, Alberto Fernández, en la Cumbre de las Américas, mostró su apatía con el nombramiento de Claver Carone. Pues históricamente ese puesto lo ocupaba un latinoamericano.

Transporte de energía eléctrica

Desde el comunicado del BID informaron que “Esta primera operación tiene como objetivo contribuir a la descarbonización del sector eléctrico al disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero y al desarrollo humano, a través de la ampliación y modernización de los sistemas de transporte de energía eléctrica”.

También señalan que “Dentro de las inversiones (…) Se priorizarán obras que permitan la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Mediante el aumento de la capacidad para el trasporte de energía renovable, la reducción de pérdidas técnicas, y la eliminación de generación eléctrica a base de diésel.

“Estas inversiones -asegura la comunicación oficial del BID- mejorarán la calidad y confiabilidad del servicio (eléctrico en la Argentina)”. Para “satisfacer la creciente demanda y expandir la electrificación del consumo energético. Esto traerá consigo un mayor desarrollo productivo en las provincias argentinas”.

Energía eléctrica y género

La comunicación también informa que “se considerarán medidas para aumentar la resiliencia y mejorar la adaptación al impacto climático. Adicionalmente, el programa destinará fondos para reforestación de árboles y especies nativas, en áreas a ser acordadas con las autoridades forestales de cada provincia”. 

Según la comunicación el crédito apoya “el desarrollo de una política de género y diversidad para el Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal”. Asimismo, “medidas específicas para las obras de transmisión” con la mira en “alcanzar una mayor participación de las mujeres en el sector (actualmente menor al 20%)”.

El desembolso, además, formas parte de la “Visión 2025, reinvertir en las Américas”, del BID, según se informó,  para lograr la recuperación y el crecimiento inclusivo de América Latina y el Caribe. Las áreas en las que se enfoca la iniciativa, presentada en marzo 2022, son economía digital, cambio climático y género, e inclusión.

Gustavo Camps