La reparación del puente en el límite entre Rincón de Milberg y Nuevo Delta, explicó la comuna,  “es una obra de alto impacto porque culmina con la repavimentación de todo el corredor vial de cuatro manos que une todas las localidades de Tigre”. En un elaborado informe el municipio difundió los detalles técnicos de la obra. Actualmente se trabaja en la mano hacia Benavídez. El miércoles se terminó el asfaltado de la subida del puente, informó el municipio, hoy viernes se trabaja con el asfaltado de la bajada. Y a partir de mañana sábado se comenzará a trabajar en la otra mano.

Detalle técnico en PDF para leer y descargar (Fuente Municipalidad de Tigre):

Los operarios manos a la obra en el Guazú Nambí

“El trabajo en el puente Guazú Nambí es una obra de alto impacto porque culmina con la repavimentación de todo el corredor vial de cuatro manos que une todas las localidades de Tigre (Av. De los Constituyentes -ex Ruta 9-, Ruta 27 y Ruta 197)”, señaló el municipio en una comunicación donde explicó la importancia de la obra.

El proyecto, según se informó, forma parte de “distintas obras de remodelación integral (asfalto, veredas, iluminación LED) que se hicieron en el partido. En Ruta 9 se realizó una remodelación integral, con el túnel de Henry Ford al Hospital de Pacheco. Se reparó la Ruta 197 desde el puente de El Talar al puente de Pacheco”.

También se reparó el ingreso nuevo, por la Ruta 197 “vieja”, desde el puente Taurita a Liniers. La comuna informó que, asimismo, que repavimentó y puso en valor la Ruta 202. Y está en la última etapa, de pavimentación, la obra desde la rotonda de Liniers hasta el Camino de los Remeros. El anillo vial se cierra con la obra en el Guazú Nambí.

El municipio explicó que la justificación de la obra es técnica. Pero está impulsada también por los riesgos ante el estado del puente. Tiene pozos. Tenía arreglos que no eran adecuados para el tránsito veloz y rápido que la circula como antesala de la Ruta 27.  En la actualidad se trabaja en una sola mano, para no cortar el tránsito totalmente.

Trabajo a velocidad

A partir de reclamos de vecinos por los inconvenientes en el tránsito, el municipio acordó con la empresa duplicar los tiempos de trabajo, para apurar la terminación. No obstante, según se informó, ha quedado al criterio técnico de la empresa calcular si necesita desplegar los turnos, diurnos y nocturnos, para terminar cuanto antes.

El municipio informó que el miércoles se terminó el asfaltado de la subida del puente. Hoy viernes se trabaja el asfaltado de la bajada. Y a partir de mañana sábado se comenzará a trabajar en la otra mano, hacia Tigre centro. “Esto es una muestra de la velocidad del trabajo que se está desarrollando”, evaluaron desde la comuna.

El municipio aseguró que pone “mucha energía” en el desarrollo de la obra. Y además “escuchamos a los vecinos y vecinas y tomamos en cuenta los problemas que afectan tanto a adultos como a los niños”. La preocupación no es menor, dado que es notable, en ambas manos, la merma en la circulación que ocasiona transitar por un solo carril.

El Ejecutivo municipal, en tanto, ha desplegado gran número de agentes de tránsito para ordenar el tráfico automotor de toda la zona. En la actualidad, cruzar el puente en los horarios pico, en dirección a Tigre centro, lleva alrededor de 20 minutos, para vehículos urbanos y de transporte público (por la zona pasan al menos 3 líneas).

Falta de conectividad

La intendencia, asimismo, puso de relieve que el intendente, Julio Zamora, en persona, responde las inquietudes y los reclamos de los vecinos. Explica que los trámites de obra pasan por procesos administrativos y de control del Estado, en muchos casos engorrosos y lentos, pero ineludibles en una gestión transparente.

Además explica que para estos proyectos “dependemos de los fondos de Nación. Y recién cuando llegan (momento que no depende de nosotros) debemos encarar las obras”. Zamora, asimismo, señala que por esto “algunas veces podemos planificar con mayor libertad y otras no”. Y aclara que pasa en todas las jurisdicciones del Estado.  

Desde el municipio destacaron, además, que cuando años atrás se aprobaba la construcción de barrios cerrados “no se tuvo en cuenta la conectividad. Cuya falta en este momento se vuelve un problema. Ya que se obturó la vía de comunicación desde la Ruta 27 hacia Ruta 9”.  Y el problema continúa hasta la actualidad.

Mañana sábado comienzan los trabajos en la otra mano

Sobre esto la intendencia aclaró que  “no es intención del gobierno municipal criticar decisiones del pasado reciente. Pero el problema continúa. Y, desde ya, es algo que esperamos resolver junto con la comunidad”. De hecho, asimismo, desde el municipio no desconocen las molestias por la falta de vías alternativas de tránsito.

“Entendemos esa molestia. El enojo por las demoras. Y la preocupación que se genera. Pero queremos recordar que las obras públicas son siempre virtuosas, generan prosperidad, desarrollo de las comunidades y un mejor vivir para todas y todos”, señalaron tras el análisis de situación en torno a las obras.

Gustavo Camps