“Lo que sucedió ayer no fue solamente un atentado contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, sino contra el sistema democrático de la República Argentina”, expresó esta tarde el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, durante una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, en La Plata, junto a la vicegobernadora, Verónica Magario, y el gabinete de ministros y ministras. 

Kicillof sostuvo que la gravedad del atentado contra la vida de la vicepresidenta Kirchner es “de una gravedad imposible de exagerar”. También destacó que “la convocatoria a la reflexión es amplia. Y abarca a todas las fuerzas políticas”. Además consideró que no se trata de un hecho aislado sino de un contexto de odio que fue en escalada, y es desde allí desde “donde tenemos que actuar”. 

Kicillof llamó a evaluar el contexto de lo acontecido

Kicillof evaluó que “se trató del hecho más grave desde el retorno de la democracia”. “Esto de ninguna manera puede circunscribirse a un acto individual. Producto del desequilibrio de una persona o por fallas en aspectos vinculados a la seguridad. Debe entenderse en un contexto en el que se buscó atentar contra la vida y la participación política de la Vicepresidenta”, señaló. 

Discursos de odio 

El Gobernador explicó que no se puede desvincular lo ocurrido de los discursos de odio político. Por caso dio el ejemplo de “lo que escuchamos hace poco de parte de un exponente del Poder Judicial que habló de una proscripción perpetua para Cristina Fernández”. Y afirmó: “todos los días escuchamos discursos de odio desde algunos sectores”.  

Kicillof señaló que lo acontecido “tiene que ser un llamado a todos los políticos y representantes institucionales a repudiar lo que pasó sin dobleces”. Además indicó que el atentado “merece un replanteo profundo y sincero. Acerca de lo que ocurre hace mucho tiempo con los discursos de odio y violencia que parten desde sectores políticos, mediáticos y judiciales”.