Durante una multitudinaria marcha en la Plaza de Mayo, para mostrar la consternación y la contrariedad por el atentado a la vida de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner, se leyó un documento bajo el título: “La paz social es una responsabilidad colectiva”. Familias, ciudadanos y ciudadanas, referentes de organizaciones políticas, sindicales, sociales y de derechos humanos manifestaron en la Plaza por la democracia. Hubo demostraciones similares en todo el país. 

La Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte presente en la Plaza de Mayo

Desde temprano, tras el anuncio del feriado y la convocatoria a manifestar por la democracia de parte del presidente, Alberto Fernández, los accesos a la CABA se llenaron de viajeros desde el conurbano. Trenes a Retiro, Constitución y Once. Colectivos. Subtes. Desde medio día y hasta la tarde los contingentes se dieron cita en la CABA para reafirmar la democracia.  

La Plaza y las avenidas de Mayo, Diagonal Norte y Diagonal sur se llenaron de manifestantes de todas las edades. Aunque hubo muchos jóvenes. Y esto no pasó inadvertido. Durante la jornada, asimismo, infinidad de organizaciones sociales y políticas, siguieron mandando a las redacciones, y a sus redes sociales, sus repudios al intento de magnicidio. Comenzaron anoche y no paro el envío.  

En la manifestación muchos cantaban la marcha peronista. Pero la coincidencia, porque muchos no la cantaban, era manifestar contra el odio político. Una forma que de un tiempo a esta parte se enquistó en algunos espacios políticos y medios de comunicación masiva. Como si tradujeran en odio, el no encontrar eco social, o no poder expresar lo que efectivamente piensan al aire.  

Nunca más el silencio 

Hasta la tarde hubo man ifestantes en la Plaza

No hubo banderas políticas notables en la multitud. Pero si infinidad de adhesiones de las centrales de trabajadores CGT y CTA.  Del Partido Justicialista desde ya. Pero también el ministro, Sergio Massa, convocó al Frente Renovador desde su cuenta de Twitter. Los sindicatos de Comercio, Judiciales, La Bancaria, estatales de ATE.  

De nuestra región, la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte CMVJZN, con la mesa de organismos de derechos humanos, se reunió con la vicepresidenta para expresarle la solidaridad ante lo sucedido. “Nunca más el odio”. “Nunca más el silencio”. Escribió en su Facebook, Raquel Witis, una de las referentes de la CMVJZN. 

Y estuvo la Asociación Argentina de Actores (su sigla AAA). Justamente, la encargada de leer el documento bajo el título “La Paz Social es una Responsabilidad Colectiva” fue la presidenta de la AAA, la actriz Alejandra Darín. Desde la provincia de Buenos Aires, asimismo, había expresado su repudio al atentado, y la adhesión a la marcha, también el Consejo Provincial de Teatro independiente. 

“Si no queremos que la intolerancia y la violencia política arrasen con el consenso democrático que hemos construido desde 1983 a la fecha -leyó la actriz en tono firme - debemos contextualizar lo ocurrido anoche contra la vicepresidenta Cristina Kirchner”. Sin duda no se trató de un hecho aislado. No son pocos los que dan cuanta de esto.  

“Desde hace varios años -continuó la lectura- un sector minúsculo de la dirigencia política y de sus medios partidarios, viene repitiendo un discurso de odio. De negación del otro, estigmatización. De criminalización de cualquier dirigente popular o afín al peronismo, y aún de cualquier simpatizante”. Más de un o una dirigente se debe haber sentido interpelado por el documento.  

El odio afuera 

La CMVJZN: "Nunca más el odio. Nunca más el silencio"

“No es inocente ni gratuita -evaluó el documento- la legitimación de discursos extremos. Los llamados a la agresión. Planteos que niegan legitimidad democrática del adversario político”. Luego el documento, así como lo hizo con la dirigencia política, interpeló a cierto periodismo que por ignorancia e incomprensión, o ambos también prefirió el odio a la búsqueda de su verdad.  

“Nadie es individualmente responsable por las acciones de los otros -expresó la lectura de Alejandra Darín- Pero quienes cedieron minutos de aire a los discursos de odio deberán reflexionar sobre cómo han colaborado para que lleguemos hasta esta situación”. (No deberían dejar pasar esta oportunidad los y las colegas). 

El documento luego señaló que “la convivencia en el marco de un orden democrático también es el umbral de las condiciones necesarias para el desarrollo de nuestros hijos y nuestras hijas. El daño que producen las acciones y las palabras violentas en las mentes de niños y niñas es una condena para el futuro de la Argentina”. 

El odio debe quedar afuera. Asi lo expresó el documento en el final. “El pueblo argentino está conmovido –se reconoció-. “Impactado por lo ocurrido, incluyendo a millones que no simpatizan con Cristina ni con el peronismo. En honor a todos nuestros compatriotas es que hacemos este llamamiento a la unidad nacional pero no a cualquier precio: el odio afuera”. 

Gustavo Camps