La Comisión de Familiares y Amigos de Detenidos Desaparecidos-Luján recordó cómo en octubre de 1977, durante la tercera peregrinación a Luján organizada por la Iglesia católica, las Madres de Plaza de Mayo idearon aprovechar la concentración masiva de la demostración religiosa para denunciar lo secuestros y demás tropelías de la última dictadura. Para reconocerse en la multitud de peregrinos, recordaron, las Madres decidieron ponerse un pañal a modo de pañuelo en la cabeza. Y como dice la Comisión:  En Luján nació el símbolo.

Por Comisión de Familiares y Amigos de Detenidos Desaparecidos-Luján

1977. Eran tiempos difíciles. La dictadura cívico-militar ya había secuestrado y desaparecido a miles de las y los 30.000. Y allí estaban ellas, sus madres, las Madres. Fueron haciendo todo cuanto podían para saber qué pasaba con sus hijas e hijos. Recorrieron comisarías, dependencias militares, parroquias e iglesias, tribunales.

La respuesta era siempre la misma. “No tenemos información”. “Ya van a aparecer”. Pero nada de eso sucedía. En esa búsqueda ellas se fueron encontrando y conociendo. Se fueron organizando. El 30 de abril marcharon por primera vez en la Plaza de Mayo cuando un policía les dijo que había estado de sitio y “debían circular”.

 Y así lo hicieron. Empezaron a caminar de a dos, tomadas del brazo y así continúan. Seguía siendo 1977 y era necesario hacer visible ante la sociedad argentina, y ante el mundo, el reclamo por las y los desaparecidos. ¿Cómo hacerlo bajo una dictadura que no permitía las concentraciones, las marchas y que imponía el estado de sitio?

“(…) asistir era una manera de aprovechar una concentración
masiva para reclamar por sus hijas e hijos (…)”

Ellas supieron cómo hacerlo. El 1ero. de octubre se realizaba la 3era. Peregrinación Juvenil a Pie a Luján. Y asistir era una manera de aprovechar una concentración masiva para reclamar por sus hijas e hijos y hacerlo ante la jerarquía de una iglesia cómplice.

Las Madres iban a llegar desde distintas ciudades. Y tenían que reconocerse ¿Cómo hacerlo? Una de ellas propuso usar un pañal a modo de pañuelo.  Así se fueron reconociendo en medio de la multitud. Entraron por las calles de nuestra ciudad, estuvieron presentes en la Plaza Belgrano reclamando justicia.

Como cada año, (en 2022) intervenimos con sus Pañuelos el recorrido que realizan las y los peregrinos para que ellas y ellos y todo Luján sepa y recuerde que: EN LUJÁN NACIÓ EL SÍMBOLO. Gracias queridas Madres por la lucha.

Gracias por enseñarnos como luchar por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Y gracias por luchar en democracia contra cada injusticia. Gracias por el ejemplo, sus pañuelos son símbolo de nuestra lucha ¡Madres de la plaza! ¡El pueblo las abraza!