Una de las mujeres mapuches está embarazada y en condiciones de parir. La medida del traslado a más de 1.500 km de su comunidad generó zozobra en organismos de derechos humanos, por lo extemporánea. Dado que incluso algunas mujeres tiene hijos y familia, cerca de las tierras donde estaban. La Comisión Provincial por la Memoria (de Buenos Aires) también se pronunció contra la medida. La propia ministra de Mujeres, Elizabeth Gómez Alcorta denunció “graves violaciones a los derechos humanos” contra las mujeres detenidas.

“La jueza ordenó trasladar a las mujeres mapuches detenidas al penal de Ezeiza. Este traslado, a más de 1500 km de su comunidad, constituye una grave violación de los derechos humanos”, expresó la Comisión Provincial por la Memoria. Solo siete mujeres fueron aprehendidas por una columna de más de 200 efectivos, y 4 fueron trasladadas.

Diputados nacionales del Frente de Todos cuestionaron la medida. También la ministra de Mujeres, Elizabeth Gómez Alcorta,  denunció “graves violaciones a los derechos humanos” contra las mujeres detenidas”. Y aunque desde el gobierno no informaron nada fuentes ministeriales dejaban entrever que la ministra había renunciado.

Acción violenta y desproporcionada

Lo más cuestionable del accionar de los ministerios de Seguridad, de Nación y de Río Negro, es que al usurpador Joe Lewis, en Lago Escondido, que no permite llegar a un lago público, ni de nación ni de la provincia del sur, lo obligaron a cumplir con una ley básica de paso. Claro, es millonario, y no es mujer, señalan quienes critican.

En un comunicado de, Comunidades Mapuche desde Furilofche  Warria–Puelmapu, calificaron el operativo del gobierno como “violento y desproporcionado”. Y acusaron al Poder Judicial, y a los ministerios de Seguridad nacional y de Río Negro. También cuestionaron a “los medios de comunicación hegemónicos y los poderes políticos”.

También informaron un listado de detenidas, que incluye niños y niñas, a saber: Machi Betiana Colhuan Nahuel; Nekulpangui Liwen (4 meses); Luciana Jaramillo; Celeste Huenumil; Lienkura Mañke (1 mes); Debora Daniela Vera; Andrea Despo Cañuqueo; Florencia Melo; y Romina Rosas, que cursa un embarazo de 40 semanas.

El comunicado informa que estaban todas incomunicadas y habían iniciado una huelga de hambre, para exigir la excarcelación. La jueza federal a cargo es Silvina Domínguez. Según el comunicado la jueza no responde a los abogados de la APDH y de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, que defienden a las detenidas.

Marcha a Ezeiza

El comunicado informa que “No ha habido intervención del Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad de la Nación, así como tampoco del SENAF (Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia) por la situación de los bebés detenidos”. El comunicado señala que nada se sabe de cómo quedó el lugar tras la intervención.

La Comunidad exigió “que se respete nuestro rewe (un altar de ceremonias culturales) y que se garanticen nuestros derechos humanos, territoriales y culturales”. Durante la jornada de ayer, asimismo, organizaciones de mujeres mapuches convocaron a una movilización “a las 12, al penal de Ezeiza a todas nuestras poderosas hermanas a participar por la liberación de nuestras lamngen”.

“Les invitamos a venir con sus atuendos tradicionales y a traer pañuelos que no sean rojos”, convoca una comunicación. Y continúa: “Pañuelos de seda u otra tela de colores entre el amarillo, verde, azul, violeta, son colores que las mujeres mapuche usan en el Pwelmapu (este de la cordillera) en la cabeza”.

“Nuestra defensa del territorio no es ni agresiva ni violenta -señala la comunicación y agrega- Nuestra defensa del territorio es amorosa. Agradecida por lo que nos brinda y reciprocamos con semillas, con agua, con tayl (canto sagrado), con nuestro jejipun (rogativa) cada mañana”.

 Gustavo Camps