En su columna el doctor Prado advierte sobre un poder judicial que lejos de impartir justicia, se erige como un sujeto político para influir, según sus propias visiones e intereses, y no en virtud de lo que marca la ley. Por eso señala Prado que la Corte desbanca a un senador de una función y pone al que le viene en gana, y sobre la ley “bien gracias”. El reconocido abogado también advierte sobre la inseguridad jurídica que implica esto para el sistema democrático.

Por Juan José Prado*

La Corte Suprema de Justicia, la que nos toca en suerte, aplica la metodología del título de esta nota para sus fallos. De principios constitucionales, del concepto de Supremacía Constitucional,  de la división de poderes, de la no ingerencia de un poder sobre el otro, como suelen decir algunos que recibieron el mal ejemplo: “Te la debo”.

Esta vez fue con la firma de los supremos Maqueda y Rosenkrantz más el voto del otro supremo, Rosatti. Este ostenta el cargo de Presidente del Consejo de la Magistratura  desde que se autovotó allí por la “fuerza” de una ley derogada**. Ahora, entre los tres, inventaron un fallo contra una decisión política del Senado nacional.

El fallo que designa al senador, Luis Juez, en el lugar donde el Senado designó al senador, Luis Doñate, confirma esto último. Tengamos en cuenta, además, que la decisión política del Senado es un acto de gobierno de un cuerpo no judiciable, según lo que se enseña en derecho constitucional.

Esto pasó: el Senado con sus atribuciones designó a un par para la Magistratura, Doñate. Y como a la Corte no le gustó la elección, desplaza al elegido en dicho cuerpo, y pone a otro. Leasé: Luis juez. Sin lugar a duda estamos siendo espectadores de las decisiones de un Poder Judicial constituido en un partido judicial.

Pareciera que para esta Corte el ordenamiento jurídico no cuenta. El fallo a favor de Juez, además, pone de manifiesto la realidad de la inseguridad jurídica en la que nos acostumbramos a vivir. Y se suman sucesivos pronunciamientos judiciales –revisión, ampliación, de causas concluidas-  con el propósito de persecución política.

“(…) así se consolida la inmunidad e impunidad”

Por supuesto que es a un determinado sector de la política el perseguido. Asi se consolida la inmunidad e impunidad de otro sector. Y con esto se fortalece la estructura autoritaria dominante que controla a toda la Administración de Justicia, vg. sostener a los jueces y juezas perteneciente al partido judicial.

La consigna parece ser mantener esta estructura de poder en la Administración de Justica. Fuertes en el Consejo de la Magistratura, manejamos designaciones y conductas de camaristas y jueces, amén de distribuir en manos amigas, y complacientes, las causas políticas del Gobierno. Todo para perseguir opositores.

* Abogado. Ex presidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires AABA. Miembro de la Mesa Directiva de la APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos). Gran Maestro de la UBA.

** En diciembre último, Juan Carlos Maqueda Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz declararon inconstitucional la composición del Consejo (Lorenzetti planteó una disidencia parcial). Para eso utilizaron una ley derogada, la L. 24.937/97, y ordenaron retrotraer la composición del Consejo de 13 a 20 miembros.