Como todos los años -desde que aquel falleció el 24 el diciembre de 2018-  el secretario general de los municipales de Vicente López del STMVL, Victorio Pirillo, va a la casa del gran historiador, sindicalista y periodista, Osvaldo Bayer (1927-2018). Allí, al frente de la casa, deja una remera del sindicato de municipales y un ramo de flores. Pirillo entabló una profunda amistad con Bayer; este prologó su libro “Espartaco y su legión de rebeldes y anarquistas” (Biblos 2017).

Promediaba febrero y un año, Osvaldo Bayer, festejaba su cumpleaños en El Tugurio. Así nombrada a su casa el comprometido escritor, en Arcos al 2.400, casi Monroe, Belgrano. En un momento, pese al ruido capitalino, el homenajeado y los invitados empezaron a escuchar la marcha anarquista “Hijos del pueblo” a todo volumen.

Es que el sindicalista, Victorio Pirillo, relatan los memoriosos, se estacionó a las puertas de El Tugurio con  una Pick Up Chevrolet de los `40 y dos parlantes de gran potencia en el techo. Y desde allí entonces pasó la marcha. También cuando despidieron los restos del gran periodista y maestro de intelectuales, los hijos de Bayer y Pirillo la entonaron.

En El Tugurio

Cada 24 de diciembre, desde 2018 -cuando falleció Bayer- el sindicalista Pirillo va a El Tugurio y cuelga de la reja de la ventana una remera de su gremio, el Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López, y deja un ramo de flores en la puerta. Bayer, que fue sindicalista del gremio de prensa, tejió una amistad con Pirillo.

Bayer es el paradigma de intelectual comprometido con excluidos y explotados. Tuvo particular compromiso con los pueblos originarios. Y en, Los Vengadores de la Patagonia Trágica (1972-1978), su libro convertido en película por Héctor Olivera (La Patagonia Rebelde, 1974), revela la apropiación de la Patagonia por extranjeros (que aún persiste), con la complicidad militar.

En 2017 escribió el prólogo del libro de Pirillo, “Espartaco y su legión de rebeldes y anarquistas” (Biblos 2017). En la original obra Pirillo hace dialogar al esclavo tracio Espartaco (71ac), que puso en vilo al imperio romano,  con otros hombres y mujeres de la  de la historia que buscaron la igualdad y la libertad, un mundo inclusivo.   

Vencer al tiempo y la muerte

"Para el autor de este libro -escribió Bayer en el prólogo al libro de Pirillo- Espartaco encarna a todos los que posteriormente lucharon por un mundo con justicia e igualdad. Y en el relato triunfa el autor; porque el lector concibe esa otra historia, la que trataban de construir los que como dogma tenía la palabra "Igualdad".

En 2019 Pirillo le dedicó a Bayer: “(…) el amor que usted dio, su conocimiento, su eterna enseñanza, sabiduría que se cosechará en el tiempo, no perecerán. Seguirán vivas en cada palabra, cada hoja y cada libro que inmortalizó con su fina e investigadora pluma. Su obra, su lucha inclaudicable y su convicción inquebrantable supieron vencer al tiempo y la muerte”.

Los opresores de variada calaña -militares traidores a la patria, políticos corruptos, empresarios explotadores, cómplices civiles- trataron de bloquear su tarea y compromiso. Pero Bayer, tras ser perseguido y expulsado por la última dictadura, recibió en vida los reconocimientos acordes con su compromiso, y así se lo recuerda.

Gustavo Camps