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El obispo diocesano Mons. Caride presentó su carta pastoral de Pascua

Mons. Caride (Foto ilustrativa Obispado de San Isidro)

Mons. Caride (Foto ilustrativa Obispado de San Isidro)

El obispo de la diócesis de San Isidro, Mons. Guillermo Caride, presentó su carta pastoral con motivo de la Pascua. La Diócesis de San Isidro, abarca los municipios de Tigre, San Fernando, San Isidro y Vicente López. Bajo el título, ¿Quién nos moverá la piedra? (Mc 16,3) –en alusión a la piedra del sepulcro de Jesús, tras la crucifixión en el monte Calvario. Mons. Caride da cuenta del conflicto que genera la incertidumbre económica, social y cultural en nuestros días; ampliada por el impacto de la tecnología en la cohesión social.  Y propone la fe en Jesucristo –como un camino de búsqueda- y el discernimiento cristiano, basado en el amor, para buscar respuestas.  

En tiempo de Pascua, el obispo diocesano de San Isidro, Guillermo Caride, dio a conocer la carta pastoral para el año 2026 titulada “¿Quién nos moverá la piedra?” (Mc 16,3). Habitar la incertidumbre desde nuestra experiencia pascual. El texto invita a reflexionar, a la luz de la Pascua de Jesús, sobre la incertidumbre que caracteriza a nuestro presente.

En la Carta, el obispo Caride reconoce que en los tiempos que corren “muchos sienten cansancio, temor, y una especie de desorientación que se cuela en la vida cotidiana”. Y, que “Este cambio de condiciones se experimenta en lo social, económico, laboral, cultural y ambiental. Todas las dimensiones de la vida están atravesadas por esta transformación”.

También, en referencia a las guerras y al belicismo actual. observa que “Las relaciones entre los pueblos y las naciones parecen haber perdido aquel marco que, después de la Segunda Guerra Mundial, nos hacía creer que existían vías diplomáticas, acuerdos e instituciones capaces de encaminar los conflictos, hacia la paz”.

La radicalidad del amor

Caride señala que también “nos surgen preguntas personales: ¿Conservaré mi trabajo? ¿De qué trabajarán mis hijos en medio del cambio tecnológico? ¿Cómo podré sostenerme económicamente al jubilarme? ¿Qué aire, qué tierra y qué agua recibirán las nuevas generaciones? Dudas que también sufren excluidos y vulnerados sociales.

El obispo propone la fe como “garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven” Hb 11,1. Y asegura que la fe: “Es fundamento para caminar en medio de nuestras inseguridades y preguntas”. Caride da testimonio de que Jesús “Nos hace hijos, hermanos y herederos. Infunde en nosotros la fe, la esperanza y la caridad”.

“Él –indica el obispo Guillermo- nos enseña a vivir la radicalidad del amor que Jesús propone en este tiempo cultural de la “provisoriedad de las elecciones”. Nos anima a levantar la mirada, a hacer opciones más allá del solo presente y a engendrar la capacidad de darnos y ser fecundos en el tiempo (…)”.

Rendir no, recibir y dar

Caride destaca que “la experiencia creyente de sabernos amados, nos ayuda a asumirnos como don y a reconocer que nuestra dignidad y valor no dependen del rendimiento. Y propone: “En la fe podemos vivir el límite humano en paz, liberados de la omnipotencia y de la exigencia de ser eternos exploradores y consumidores de sensaciones”.

“La Pascua –destaca- nos devuelve el centro: no “rendir”, sino “recibir y dar””. Caride exhorta a “compartir las preguntas que nos hacemos con distintos hermanos, creyentes o no; escuchar la voz de los jóvenes y de los mayores, de los pobres y de todo hermano que sufre”. También considera vital el escuchar al otro, sin “el apuro de responder”.

El obispo aclara que la fe cristiana no elimina la incertidumbre, “pero ofrece una esperanza nueva desde la experiencia de la Pascua”. Por otra parte, en una comunicación, el obispado difundió una suerte de recorrido “bíblico” para la “reflexión personal y comunitaria”, para ser trabajado en parroquias, movimientos, instituciones educativas y comunidades.

En la misma línea la comunicación aclara que se trata de una tarea para el año pastoral (no para un día) y apunta a “discernir la misión (cristiana y de la Iglesia) y fortalecer la esperanza cristiana en medio de los desafíos del tiempo presente”. El obispado, asimismo, difundió el contenido original y completo de la Carta Pastoral, con estos elementos.

GC

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