Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

Un adolescente de 15 años, sin antecedentes penales, alumno del secundario, en un pueblo rural de la provincia de Santa Fe, San Cristóbal, disparó y asesinó, a su compañero Ian Cabrera de 13 años. El hecho tuvo lugar dentro de la Escuela Normal Nº 40 Mariano Moreno. Además, resultaron heridos ocho adolescentes.
Ian, la víctima fatal, era jugador de fútbol del Club Independiente de la zona. El resto de los menores recibió heridas superficiales. Los atendieron en el hospital local. Los de más complejidad, con impacto de bala en la región frontal y del tórax, se derivaron al Hospital Dr. Jaime Ferré, de la ciudad de Rafaela.
El autor disparó con una escopeta que llevó desde su casa (de propiedad de su abuelo, que acostumbraba a salir de caza con el padre del niño). El lamentable hecho se produjo en el momento en que se izaba la bandera nacional en un establecimiento educacional emblemático ubicado a 180 kms de la capital santafesina.
Investigaciones en curso
El ataque, específicamente, se desarrolló dentro del baño de la planta alta, según el relato de Axel, compañero de las víctimas y del agresor. El autor sacó el arma de un estuche de guitarra, que le permitió ingresarla. Disparó. Cinco tiros fueron suficientes para armar la batahola y desconcertar a los estudiantes, algunos saltaron por las ventanas para salvarse.
Una compañera de quinto año del colegio, al reproducir los hechos públicamente, expresó conmovida: “No me puedo sacar de la cabeza lo que vi”. La provincia, y el país todo, están conmocionados. Declaraciones de autoridades, se preguntan qué conflicto pudo atravesar la mente del agresor, que lo llevó a tomar una decisión tan extrema.
Hay investigaciones en curso. Entre los compañeros expresaban que hubo bulling por medio. Y el autor estaba dispuesto a todo. Resulta prematuro adoptar posturas definitivas. También se dice que hubo una situación intrafamiliar compleja, por la que pasaba, pasa, el menor que disparó. Equipos de Salud Mental provinciales atienden a heridos y familiares.
Marcelo Andreychuk, intendente de la santafecina San Cristóbal, hizo hincapié en las reiteradas situaciones de violencia que se vienen registrando en los establecimientos educativos, durante el último tiempo. Advirtió sobre el consumo de drogas: “es muy grave”, señaló. En otras provincias la situación no parece diferente.
Llamado de atención a los políticos
Se reaviva una y otra vez el debate sobre la violencia escolar y el acceso a las armas. Desde la masacre de Carmen de Patagones, en 2004, no se registraban hechos tan feroces, con víctimas fatales. También es cierto que la violencia, de palabra y en redes sociales, se utiliza corrientemente desde las más altas esferas del gobierno nacional.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, suspendió la actividad política para el día en la ciudad de Rosario. Dispuso el envío de una comitiva para coordinar los trabajos en el lugar del hecho. Interviene a cargo de la investigación el fiscal Mauricio Espinoza. Quizás, se requiera que toda forma de violencia demande una correcta atención de los políticos.
Todas las personas adultas deben tomar cartas en el asunto, para poner fin a estos problemas que se reiteran. Y más cuando desde el poder político no se envían mensajes claros y contundentes contra la violencia, huelga repetirlo. Los funcionarios del más alto nivel deben demostrar, con hechos, que es preferible la paz y la concordia a la violencia.










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