Internacionales, Opinión, Política, Por Víctor Bruzzoni

La Conferencia de Seguridad Internacional en Múnich

La 62ª Conferencia de Seguridad Internacional en Múnich, Alemania

La 62ª Conferencia de Seguridad Internacional en Múnich, Alemania

La Conferencia de Seguridad Internacional en Múnich

Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

La 62ª Conferencia de Seguridad Internacional se llevó a cabo en la ciudad de Múnich, Alemania, del 13 al 15 del actual, en el Hotel Bayerischer Hof. Más de sesenta jefes de Estado y de Gobierno, ministros de Asuntos Exteriores y Defensa, responsables de organizaciones internacionales y líderes empresariales con capacidad de articular estrategias competitivas sobre el orden internacional emergente, debatieron el futuro de la arquitectura de seguridad occidental.

La apertura de la 62ª Conferencia de Seguridad Internacional estuvo a cargo del canciller alemán, Friedrich Merz, con una posición pragmática. Respaldó el fortalecimiento de las capacidades europeas, pero insistió en que el proceso debe desarrollarse en coordinación estrecha con EEUU. Alemania, se proyectó como motor industrial y financiero.

Además, buscó equilibrar autonomía operativa y cohesión atlántica. La Conferencia se inauguró en un contexto internacional, caracterizado por la fragmentación del orden global, la prolongación de la guerra en Ucrania, asimismo, la creciente rivalidad entre grandes potencias y la toma de decisiones imprevistas. 

El presidente galo, Emmanuel Macron reforzó su doctrina de soberanía estratégica europea. Europa, propuso, debe poder garantizar su seguridad, incluso ante eventuales cambios políticos en Washington. Sin abogar por una ruptura transatlántica, destacó que la autonomía estratégica constituye una expresión de madurez geopolítica.

Francia EEUU

Macron destacó la necesidad de consolidar la base industrial de defensa europea, avanzar en regulación tecnológica y preparar el “día después” del conflicto ucraniano. Luego, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio en una intervención de las más esperadas, marcó el tono de Washington con un discurso anclado en el realismo estratégico.

Rubio defendió la primacía del interés de su país y la necesidad de una corresponsabilidad europea más sustantiva en la OTAN. Aunque usó una retórica menos provocadora que la de JD Vance en 2025, el mensaje estructural fue inequívoco. EE.UU. pretende mantener su liderazgo, pero exige un reparto más equilibrado de las cargas financieras y militares.

Rubio reiteró, asimismo, la centralidad de la competencia estratégica con China y defendió un apoyo sostenido, aunque condicionado a Ucrania. El mensaje no dejó de afirmar que la inmigración está trayendo decadencia al viejo continente, en concordancia con la política antiinmigrantes que Trump lleva a cabo en su país.

La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, defendió una estrategia industrial europea coordinada. “Europa debe volverse más independiente”, expresó.  Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó que la cohesión política constituye una condición previa para la eficacia militar de la Alianza.

Reino Unido España

El primer ministro Keir Starmer, del Reino Unido, defendió el anclaje atlántico tradicional británico. Reafirmó el liderazgo de Londres en el apoyo militar a Ucrania. Y destacó que la seguridad europea sigue siendo indisociable de la alianza con EEUU. Destacó la centralidad de la ciberseguridad y la resiliencia frente a amenazas híbridas, ámbitos en los que aspira a desempeñar un papel de vanguardia.

El presidente español, Pedro Sánchez, que intervino por primera vez, habló según Moncloa sobre la dimensión del flanco sur y una concepción integral de la seguridad. Amplió el foco hacia el Mediterráneo, el Sahel y África del Norte, defendiendo un enfoque “360 grados” que integre desarrollo, estabilidad energética y protección democrática.

España se posicionó como puente entre la agenda de autonomía estratégica europea y la cohesión atlántica. El rearme nuclear no es la senda a seguir, expresó. Y añadió: “El rearme que más necesitamos en el mundo es el moral”. Luego, asimismo, habló el ucraniano Volodímir Zelenski. Y obviamente apeló a acelerar la provisión de capacidades defensivas.

China Argentina

El Representante Exterior de China, Wang Yi, llamó en Múnich “a reformar y mejorar la gobernanza global” y “revitalizar el sistema de la ONU”. “Sin la ONU el mundo regresaría a la ley de la jungla”, destacó Wang, en un mensaje que parece dirigido a las iniciativas de EEUU que buscan gestionar asuntos internacionales sorteando el sistema ONU.

Asimismo, estuvieron en el debate cuestiones como la ciberseguridad, la regulación de la inteligencia artificial en el ámbito militar y la protección de infraestructuras críticas. Los participantes coincidieron en que la seguridad del siglo XXI exige adaptación constante, cooperación internacional y resiliencia económica

El Reporte de Seguridad de Múnich 2026 se presentó como base conceptual de la Conferencia de Seguridad de Múnich. En él, significativamente, se diagnostica una ruptura estructural del orden internacional surgido tras la segunda guerra mundial. Con el título “Bajo Destrucción”, el informe sostiene que el sistema ya no atraviesa una erosión gradual.

Y tampoco susceptible de reforma incremental. Sino un cuestionamiento sistémico de sus fundamentos normativos, institucionales y materiales. La “destrucción” no remite únicamente a conflictos armados, sino a la fragmentación de consensos, la politización de la interdependencia y la instrumentalización estratégica del poder económico y tecnológico.

Crisis en el multilateralismo

Se produjo una crisis profunda del multilateralismo, señala el documento. Las reglas universales y las instituciones internacionales, han dejado de ser percibidas como bienes públicos incuestionables, especialmente en economías avanzadas donde crece el escepticismo ciudadano respecto a su capacidad para garantizar prosperidad y estabilidad.

Esta tendencia, erosiona tanto la legitimidad externa del orden liberal como su sostenibilidad interna. Desde lo económico, el informe describe una transición desde la reciprocidad multilateral hacia una fragmentación estratégica del comercio global. Y se refirió a la Organización Mundial del Comercio.

Al respecto, señaló que continúa formalmente operativa la proliferación de subsidios industriales, aranceles selectivos y coerción económica. Y está reconfigurando las cadenas de valor. El concepto de de-risking (eliminar riesgos) sustituye al decoupling (desacoplamiento), y ambos reflejan creciente control de seguridad de la interdependencia.

Emergen coaliciones flexibles orientadas a proteger sectores críticos (tecnología, energía, materias primas) reduciendo vulnerabilidades estratégicas. Desde una perspectiva regional, el reporte señala la simultaneidad de focos de inestabilidad.

Europa Ucrania América Latina

En Europa, la prolongación de la guerra en Ucrania y las amenazas híbridas reactivan el debate sobre autonomía estratégica, base industrial de defensa y disuasión creíble. En el Indo-Pacífico, la competencia estructural entre Estados Unidos y China, redefine equilibrios y fomenta estrategias de alineamiento flexible por parte de potencias medias.

El informe alerta sobre una crisis de cooperación humanitaria, por recortes presupuestarios y presiones políticas dentro de países donantes. No propone restaurar el status quo previo sino adaptar el orden basado en reglas, con mayor inversión en capacidades militares, soberanía tecnológica, resiliencia económica y reformas institucionales orientadas a una gobernanza más robusta y equitativa.

América Latina está vista como territorio de influencia, inversión y alianzas. Para la Argentina en particular, implica tres realidades: no es protagonista del conflicto; la relevancia estratégica crece: energía, alimentos y minerales críticos. Para aprovechar esta oportunidad, necesita un renovado dinamismo económico, capacidad estatal, educación e instituciones. Sin embargo, será una importante etapa histórica bajo presión.

A modo de conclusión se puede decir que en un mundo cambiante de continuidad y transformación. se advierte vientos de cambio.  Ya no vienen del este. Viene del propio occidente y sacude las propias estructuras de seguridad. Hay escepticismo en Europa.

Es decir, presión para tomar decisiones de defensa, tecnología y energía. Pareciera que la 62ª conferencia anuncia el fin de una época y el comienzo de un nuevo orden internacional.  El cual es más exigente, y hasta ahora casi desconocido ¿La competencia tecnológica será el núcleo de poder de la próxima década? Es el interrogante.

Abogado. Ex juez del fuero laboral

  1. juan jose prado

    Como se parece al Terrorismo de Estado …

Dejar una respuesta