Opinión, Periodismo y comunicación, Por Víctor Bruzzoni, Situación Social

La oficina de réplicas a medios de la gestión Milei

Manuel Adorni, vocero presidencial y Jefe de gabinete del gobierno

Manuel Adorni, vocero presidencial y Jefe de gabinete del gobierno (Foto ilustrativa)

Por Víctor Bruzzoni*

El canal de difusión presentado en X por el vocero presidencial expresa que tendrá como principal función “combatir la desinformación brindando más información”.  Es decir, afianza una nueva herramienta comunicacional para desmentir lo que el gobierno nacional considere “noticias falsas”. Según fuentes informativas, estará a cargo del militante de La Libertad Avanza, Juan Pablo Carreira, famoso troll en redes sociales, que opera con el seudónimo de “Juan Doe”. Además, tiene un puesto de director general de Comunicación Digital de la Presidencia.

El canal es una copia de la RapidResponse47 de la Casa Blanca de EEUU. Allí se usa para divulgar la actividades y opiniones del presidente norteamericano, Donald Trump. La versión del gobierno argentino en X @RespOficial_Arg, asegura que hará «todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan (…)”.

La creación de esta oficina importa un cambio de la política en el manejo de los medios, por parte del gobierno. Según explicaron, al dejar de «financiar relatos con pauta oficial, las críticas y falsedades se volvieron más ruidosas”, entonces “Es necesario desmentir con claridad y sin rodeos”, dicen.

La tecnología

La libertad de expresión representa, en la actualidad, un fuerte cambio en la subjetividad periodística debido a la influencia de la tecnología. En especial las redes sociales y la IA, donde se han creado nichos de “noticias” donde el ciudadano, destinatario principal, es el primer consumidor a través del celular, un cuadrado, que no precisa de contextos.

Eso da la pauta de que sería bueno, entonces, crear un ecosistema informativo más limpio para las noticas. Menos polarizado. Pero si la iniciativa es de un gobierno, esto genera multiplicidad de interpretaciones. Cualquier discurso que en el siglo XXI pretenda ofrecer una verdad universal y absoluta genera escepticismo, además.

En su obra, Vigilar y Castigar (Siglo Veintiuno Editores, 1976), Michael Foucault analiza cómo el poder disciplina a los individuos para “hacerlos a la vez dóciles y útiles”. Las representaciones entonces sustituyen lo real. Lo mismo sucede con la información. Al lenguaje noticioso le resulta imposible capturar los hechos, por lo tanto, se transforma en inestable.

No todo es falso

La inmediatez, los ataques, la simultaneidad y los desmentidos donde el pasado pierde fuerza. Todo se transforma en efímero. Complejo fenómeno, y relevante, en la vida contemporánea. Y sobre todo en la de los argentinos que, día a día, luchan en medio de prolongadas crisis, para obtener lo que consideran su bienestar.

Pero es loable decir que, si es cierto que históricamente hay desinformación, también hay buena información. No todo es falso. Y debemos aclarar que la información, cuanto más evidencia, y más sencilla se difunde, más se comprende. Entender las posiciones del otro sin necesidad de compartirlas, ayuda a crear un ambiente más sano, de convivencia.

Ese ambiente es necesario en toda democracia. Compartir y saber distribuir buena información, es una responsabilidad de la sociedad en su conjunto. Lo importante, además, en nuestros días, es que el algoritmo no nos domine. Y que no haya un discurso único que se imponga como regla, menos desde un gobierno u otra usina de poder.

*Abogado. Ex juez del fuero laboral.

  1. juan jose prado

    Se ha creado una cuenta informativa oficial para difundir falsedades que cubran la realidad de los hechos. Parte de la politica de la desinformacion perversa … manejo social de los medios mediante la mentira…

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