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¿Qué les ofrecemos a los chicos con las redes sociales?

Más chicos y adultos con sueños (Foto ilustrativa Amnistía Inbternacional España)

Más chicos y adultos con sueños (Foto ilustrativa Amnistía Inbternacional España)

Por Débora Blanca*

Uno de los debates centrales en estos tiempos que corren: ¿Se deben prohibir las redes sociales a los menores de 15/16 años?  Cada vez son más los países que se sacuden la modorra producida, justamente, a causa de las redes sociales. Y empiezan a despertarse. Y en este despertar toman decisiones.

Son decisiones de adultos, padres, madres, docentes, de profes de distintos deportes. Y le ponen voz y voto: «Se prohíben las redes sociales para menores». Sí, así, porque debemos cuidar a los chicos. ¿Porque si no qué futuro les espera? Necesitamos chicos despiertos, que jueguen con otros chicos, que se rían, corran y trepen a los árboles.

Si. Y necesitamos chicos que duerman, sueñen, que charlen entre ellos mirándose a los ojos. Chicos que canten (para eso algún ser humano de carne y hueso tendrá que cantarles, no la IA LofiLulla). Y que lean libros (para eso alguien, un ser humano de carne y hueso, no el robot Luka, deberá leerles historias).

“Las redes sociales, en su ecuación con los algoritmos,
son adictivas.”

Es así. Necesitamos chicos que jueguen al fútbol en el club. Que dejen de preocuparse por el dinero, que dejen de homologar «ser feliz», «ser libre», con «ser millonario». Chicos que suelten las pantallas para reconocer sus manos (que son dos, vale recordarlo por si nos olvidamos); para agarrar objetos con firmeza, para aprender a atarse los cordones.

También para andar en bici, para jugar con el perro que está en un rincón esperando que alguien lo mire. Chicos que dejen de compararse con los otros, que no se apuren por ser grandes.  Las redes sociales, en su ecuación con los algoritmos, son adictivas.

¿Entonces no resulta cínico horrorizarse con la prohibición a los chicos, como medida de cuidado? Es que los adultos también tenemos que aprender que no nos quieren libres. Eso es chamuyo. Nos quieren dormidos, pero sin sueños. Sobre todo, sin sueños.

Lic. Débora Blanca. Directora de, Lazos en Juego. Ig deborablancalj. YouTube Débora Blanca

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