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La autoridad nuclear ARN aclaró que no hay riesgo radiactivo en FATE

El secretario nacional de SUTNA, Alejandro Crespo y el titular de la delegación de San Fernando, Miguel Ricciardulli

El secretario nacional de SUTNA, Alejandro Crespo y el titular de la delegación de San Fernando, Miguel Ricciardulli

La Autoridad de Riesgo Nuclear de la Argentina ARN se expidió tras una nota formal de FATE. La difundieron medios nacionales. Desde la empresa de neumáticos FATE sostenían que debido a la toma de la empresa no podían garantizar las condiciones de seguridad de un equipo acelerador lineal de electrones que se usa en el proceso productivo. Desde FATE en la nota dan a entender que tiene elementos radiactivos. La ARN lo desmintió explícitamente.

En lo que parece ser una estrategia comunicacional del grupo Madanes Quintanilla contra la toma de la fábrica de neumáticos FATE, en San Fernando, se divulgó en medios nacionales una nota donde la presidencia de la firma se desliga de “garantizar las condiciones de seguridad” de un equipo acelerador lineal de electrones.

La palabra “electrones”, como está relacionada, lleva a pensar en radiactividad, algo que sin controles puede ser muy nocivo para las personas. Y en la industria del neumático, un acelerador lineal de electrones se utiliza para la vulcanización (transformación del caucho crudo) con rayos gamma o haces de electrones para calentar el material.

De hecho, desde la presidencia de FATE en una nota formal informan que tienen una licencia de la Autoridad de Riesgo Nuclear ARN que les exige, entre otros requisitos, “asegurar que el uso de materiales radiactivos y radiaciones ionizantes, se efectúe (…) en las adecuadas condiciones de seguridad (…)”.

Equipo apagado sin radiación

Es entonces en ese momento de su nota en el cual la firma señala “Atendiendo que nuestra planta industrial se encuentra usurpada (sic) ponemos en vuestro conocimiento que no podemos garantizar las condiciones de seguridad ni la diligencia debida necesaria e impuesta con el régimen aplicable” al equipo de marras.   

Para la autoridad ARN la cosa no están así. Desde la entidad, en otra comunicación, informaron: “El dispositivo en cuestión es un acelerador lineal de electrones, de uso industrial. No contiene material radiactivo alguno, y no emite radiación cuando está apagado o desconectado de la red eléctrica”.  Es justamente el caso del equipo de FATE

“Adicionalmente, -explica la ARN- este tipo de acelerador cuenta con múltiples sistemas de seguridad e interbloqueos (…) para impedir su operación en condiciones no autorizadas. Por lo que es importante destacar que, en las circunstancias actuales (acelerador apagado y bloqueos activos), no existe riesgo radiológico para el público ni para el personal”.    

La ARN reconoce que FATE tiene licencia del equipo. Pero advierte: “Aun sin estar en funcionamiento, el responsable debe asegurar que el equipo permanezca en parada segura (desconectado, con blindaje e interbloqueos activos)”. Y, “en caso de descontinuar la actividad, adoptar las medidas requeridas para su desmantelamiento seguro”.

La nota de FATE resulta inverosimil ante el comunicado de la Autoridad de Riesgo Nuclear ARN

Inspección de la ARN

En su comunicación la ARN también informa que ante la nota de FATE, la ARN “procedió en el día de la fecha (hoy jueves 12) a una inspección adicional para fiscalizar el estado del acelerador, del blindaje, de los enclavamientos de seguridad, y para inhabilitar cualquier posible operación del equipo hasta restaurar las condiciones requeridas”.

La agencia de noticias AGN informaba hoy que esa visita de la autoridad nuclear se concretó. Ingresaron al predio de FATE con el secretario ejecutivo del sindicato del neumático SUTNA San Fernando, Miguel Ricciardulli –autorizados por la seguridad de la firma- pero no llegaron al equipo acelerador, pues no se presentó ningún directivo de FATE.

Se podría pensar en cuál es el grado real, del peligro que FATE quiso instalar con su nota a la ARN, si ni siquiera permitió la inspección del acelerador apagado. Este faltazo la ARN no lo informó en su formal comunicación aclaratoria. Ni la duda tampoco. Pero si señaló que “mantiene el seguimiento regulatorio” de las instalaciones que supervisa.   

Y al final consideró: “Es importante evitar generar alarma pública mediante referencias a materiales radiactivos o riesgos radiológicos inexistentes o subjetivos. La ARN actúa conforme a su mandato legal de proteger a las personas de los efectos nocivos de las radiaciones ionizantes y lo hará con el rigor habitual sin especulaciones (…)”.

Gustavo Camps

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