Arte, CABA, Teatro

¡Vengan! yo acá les espero: Marisa Busker invita a compartir los sueños escondidos

La performer, Marisa Busker, se presenta en la Alianza Francesa-Billinghirst (CABA) en noviembre

La performer, Marisa Busker, se presenta en la Alianza Francesa-Billinghirst (CABA) en noviembre (Foto J. Haslop)

¡Vengan! yo acá les espero, se llama la flamante creación de la performer Marisa Busker, en torno a sus ancestros y experiencias vividas en la infancia. La mostró a periodistas, alumnas y alumnos, amigos e invitados en la Alianza Francesa-Sede Billinghurst (CABA)- a mediados de octubre. Y la estrenará para el público en general, en la misma sala (Billinghurst 1920-Caba), el miércoles 19 de noviembre, a las 20. Canto ancestral, cinco cámaras en escena, videoimágenes, danza, emotividad y entrega; todo desplegado a media luz, son los condimentos de una propuesta original que conmueve por la autenticidad.

Como performer Marisa Busker se embarcó en una búsqueda difícil y que requiere potencia a la vez. Su instrumento por antonomasia es el cuerpo todo. La voz y su propio canto, la danza, los movimientos, la dirección de las miradas, también el lugar en el espacio dado. Y a eso le suma la intervención de cámaras, música de pistas, videos y otras tecnologías para hacer un todo.

Hay dos cosas para aclarar de entrada con la performance, ¡Vengan! yo acá les espero. Primero, no articula ni engarza la expresión personal con máquinas y tecnología. La obra es un todo construido con la complejidad que requiere un poema que se manifiesta por la palabra, pero no solo significa, sino que destila vida e interpela los sentimientos del que lee.

Marisa Busker (Foto Jennifer Haslop)

Segundo, la obra invita –interpela-  a la memoria interior y la mirada comprometida. Está alejada completamente del timing superficial que provee la pantalla del hiperactual celular, tan luminosa como transparente y vacía, útil para generar ventas nada más. Por el contrario, la obra de Busker requiere dejar atrás lo mundano, para darse tiempo.  

Mandalas

En unos escritos sobre la obra Busker revela un hallazgo particular para esta puesta en escena. Se trata de los mandalas, los diseños indios para colorear y meditar. Entonces, la puesta en escena de una suerte de arquitectura mandálica, se suma al dispositivo transdisciplinario que ya maneja de danza, teatro, música y oratoria.

Busker: “En cada tejido hay un sueño escondido” (Foto Jennifer Haslop)

“Enfocada en mi nueva obra –señala sobre los mandalas-  una instalación performática multimedia, todo se volvió mándalas en escala: visuales, físicos, sonoros, espaciales. Hasta descubrí que estaba realizando improvisaciones que reconozco mandálicas desde hace años y las conceptualicé. Esta instalación es mándala por donde se la observe”.

Para el público la sala tiene sillas acomodadas más o menos circularmente. Se ingresa al espacio, a media luz, y con dos –de cinco al menos- proyectores que giran con fondo blanco. El escenario es toda la sala. Y en un momento dado habrá imágenes en el piso, el techo; también en un plasma en una de las paredes; y al fondo de la sala.    

La obra está construida en al menos seis cuadros. No faltará uno dedicado a su abuela Rosario Godoy, con una imagen de ella con un saquito tejido. “En cada tejido hay un sueño escondido”, dirá en escena.  Tampoco estarán ausentes las referencias a la India, donde Busker pasó y aprendió mucho del hinduismo el budismo y la cultura de ese país milenario.

En la Alianza Francesa-Sede Billinghurst

(Foto Jennifer Haslop)

Habrá imágenes bucólicas. Las habrá de un cementerio. Habrá imágenes de caras y de frutales. Y el cuerpo, la voz y el recitado de Busker. Salvo el escritorio con la computadora de donde salen las videoimágenes y las columnas donde posan las cámaras, y un par de pantallas, no hay escenografía; o esa es toda la escenografía.

En algunas entrevistas Marisa Busker aclaraba que no era, o no se consideraba, una artista visual. Es una reconocida performer, esto se sabe. Pero desde, ¡Vengan! yo acá les espero, seguramente deberá reconsiderar lo primero.  La puesta tiene, como se dice más arriba, al menos cinco cámaras que generan imágenes. Y Busker es la que las activa en escena.

(Foto Jennifer Haslop)

Se muestran diseños entre divertidos y cariñosos de sus ancestros –padre, madre, abuelos- con figuras del budismo y las mitologías griega y originaria americana. Los cuadros cuando canta en sanscrito son muy emotivos, y un momento especial para apreciar el compromiso escénico de la artista. Porque abre su corazón en las estrofas.  

Marisa Busker pondrá en escena su performance en la Alianza Francesa-Sede Billinghurst, Billinghurst 1920-Caba, el miércoles 19 de noviembre, a las 20. ¡Vengan! Yo acá les espero… invita la performer a sus ancestros y al público. Es recomendable el convite. La producción general es de, Laboratorio del Performer.

Gustavo Camps

 Localidades por Alternativa Teatral
Bono contribución: $ 10.000
Marisa Busker: https://marisabusker-performer.blogspot.com/

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