Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial
El cronograma de la semana que pasó se desarrolló de la siguiente manera: El martes 15 declararon el psiquiatra Damián Chebar y el gerente de Servicios Médicos y Auditoría de Swiss Medical, Ricardo Watman, propuestos por las defensas de Agustina Cosachov y Nancy Forlini. El jueves 17 declaró el cardiólogo Ricardo Iglesias, también ofrecido por la defensa de Cosachov. Y el médico clínico Antonio José Maya (81), convocado por la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque.
Justificación de la prepaga
Mediante un escrito firmado por Silvia Vicario, jefa de Laboratorio de Swiss Medical, la empresa presentó ante la Justicia su explicación respecto de la insólita confusión de historias clínicas, entre el astro del fútbol, Diego Armando Maradona, y su padre, Diego Maradona. Semanas atrás tal confusión provocó un escándalo.
Según los fundamentos de la empresa, hasta el año 2015 “las instituciones médicas en general no contaban con historias clínicas digitales, y en el caso de Swiss Medical, con integración automática entre el sistema HIS (gestión hospitalaria) y el sistema LIS (laboratorio, LabCore) “. Parece ser que hasta entonces el sistema era manual.
En esta línea el escrito seguía: “Los estudios de laboratorio eran solicitados por los médicos en forma manual, para luego ser ingresados de la misma forma por un operador del área administrativa, procesando los resultados de laboratorio y asignándoles a un paciente”. Y allí entonces, la empresa explicó lo del cruce de la información.
Don Diego
“En algún momento –señaló el escrito- se produjo una adición al nombre de dicho paciente agregándole el nombre Armando al primero de Diego, quedando en realidad registrado como ‘Diego Armando Maradona’ cuando en realidad respondía solo a la persona que se llamaba Diego Maradona (padre de Diego Armando)”.
“De allí en más –consignó el escrito- todos los estudios de laboratorio de este paciente –que era Don Diego, padre del crack del fútbol- fueron registrados y asociados en el sistema administrativo como pertenecientes a Diego Armando Maradona conjuntamente con los propios del hijo, o sea, del único de ambos llamados “Diego Armando”.
Las consecuencias de dichas revelaciones permitirán a los abogados Nicolás D’Albora y Agustín Varela, defensores de Nancy Forlini, coordinadora médica de la firma “Swiss Medical”, analizar la factibilidad de plantear la nulidad de la información prestada por la Junta Médica como prueba de acusación.
El jueves 17
En la audiencia del jueves 17 declaró el cardiólogo Ricardo Iglesias. En primera instancia el perito de parte, ofrecido por la defensa de Cosachov, ex presidente de la Asociación Argentina de Cardiología, con publicaciones de su especialidad, en lo esencial, expresó su conclusión claramente “Maradona se murió de un evento cardíaco”.
Fue categórico, al describir el estado cardíaco previo del astro: “Para 2020, Maradona no tenía una patología cardíaca activa”. En otro pasaje determinó: “Tuvo un evento agudo por arritmia, por eso se muere. No hay elementos previos de que era un paciente de riesgo. Son eventos agudos, súbitos, no hay elementos que anuncien que puede ocurrir”.
A su turno, el médico clínico, Antonio José Maya (81), perito de parte convocado por la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque, fue también contundente: “Maradona murió inesperadamente, de golpe”. Aunque en otro momento dejó en claro que “Maradona no era un enfermo cardíaco”. Su conclusión contradijo la de la Junta Médica.
En efecto, el perito volvió a poner en el centro del juicio, una de las principales controversias de la causa penal, esto es, cuál fue exactamente la causa de la muerte de Maradona. Y, sobre todo, si existieron signos previos para anticiparla. Con casi 60 años de ejercicio profesional, Maya contradijo a los más de 20 especialistas de la Juna Médica oficial.
Esa junta determinó que el "Diez" murió como consecuencia de un edema agudo de pulmón, provocado por una falla cardiaca. Durante las preguntas, Maya desestimó cualquier responsabilidad de las personas o empresas que intervinieron en la atención de Maradona. Sobre el esquema de atención dijo que Luque actuó como médico de cabecera y convocó a una psiquiatra por el problema del alcoholismo.
El fiscal pregunta
El fiscal general Patricio Ferrari le preguntó, entonces, si consideraba que Maradona era un paciente de riesgo. Maya respondió: “No sé. Si me refiero a un paciente de riesgo, pongamos que cualquier persona con la edad de Maradona y con sus afecciones, el riesgo es inherente a la vida”. Y concluyó con un proverbio popular: “El cementerio está lleno de sanos y el mundo está lleno de enfermos”.
Como conclusión jurídica se puede decir que el objetivo de la defensa, con sus testigos, apuntó a revisar y cuestionar los aspectos técnicos del informe de la Junta Médica Interdisciplinaria, para sostener, en su lugar, que Maradona era un paciente plenamente capaz en sus facultades psíquicas y autonomía de la voluntad.
Para la defensa, Maradona tenía capacidad de decisión respecto a sus tratamientos en la etapa previa a su fallecimiento, y descarta que fueran inadecuados los criterios de internación o contención psicológica del “Astro”. El juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.













Dejar una respuesta