Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

Una nueva audiencia, del juicio por la muerte de Maradona, tuvo como protagonista a su apoderado, Matías Morla. El exrepresentante del futbolista habló ante el Tribunal que juzga a los siete profesionales de la salud, acusados de homicidio. En la jornada, también declaró, Jonathan Espósito -“Soy el sobrino de Diego”, se presentó ante los jueces-.
Morla, abogado y apoderado del “Diez”, estuvo a su lado durante siete años. Y el testimonio de Espósito, que declaró en primer término, pasadas las 10:30, de hoy jueves, estuvo cargado de expectativas porque fue la persona que vivió con el “Diez”, durante la internación domiciliaria de Tigre. Declaró por más de tres horas.
En la Sala estaban Dalma, Gianinna, Jana y Verónica Ojeda. El testigo, se mostró nervioso al principio, con respuestas en monosílabos a preguntas del fiscal Cosme Iribarren. Los jueces le solicitaron aclaraciones concretas. Respondió entonces: “Me cuesta. Me dicen el mudo porque no hablo”, mientras sus primas se agarraban la cabeza.
Sin aparatología
Comenzó a soltarse, y logró explicar que su rol, era asistir a su tío en la rutina diaria. Por eso, en noviembre de 2020 se mudó con él, al domicilio de zona norte. En uno de sus pasajes, reconstruyó minuciosamente cómo fue el final de la vida del “astro” del fútbol y acercó detalles tanto reveladores como tristes.
Por ejemplo, en un momento expresó que, “la casa de Tigre, no tenía aparatología médica”. Dijo que Maradona no seguía ninguna dieta especial y que él lo veía mal. “En el último momento yo no lo veía bien a mi tío y les hablaba a los enfermeros para que le digan a Luque”, declaró. Luego reconoció al neurocirujano y a la psiquiatra Agustina Cosachov, como los médicos del “Diez” y a Carlos Díaz como su psicólogo.
También declaró que “Diego estaba como más hinchado en la última semana. Estaba mal, no se quería levantar. En los últimos momentos su voz era medio ronca”, declaró. Y siguió: “Él comía lo que quería, nadie lo controlaba. Pero los últimos días no comió. La última vez que me acuerde que comió fue el 23 al mediodía, unos sanguchitos de miga al mediodía”.
Y señaló, además: “La última vez que lo vi con vida antes del 25 fue la noche anterior. Entré con el enfermero para que le tome el pulso y le dé la medicación. Lo hizo sin problema. Tenía la remera mojada, se la quisimos cambiar, pero no quiso. El enfermero intentó otra vez y no quiso. Diego le dijo ‘basta’ y nos fuimos”.
El día de la muerte
“La mañana del 25 me levanté a las 9 o 10 de la mañana. Ya estaba Maxi (Pomargo), que era el secretario, el de seguridad y la empleada doméstica. Bajo a la cocina. Tenían que venir Cosachov con Díaz a darle la medicación”, recordó Espósito. También expresó, que ese día no entró a la habitación del futbolista.
Luego prosiguió en su testomonio: “(…) a pesar de que había personal de enfermería, Cosachov y Díaz llegaron a eso de las 11. Creo que fueron directo a la habitación. Cuando salieron dijeron que no se quería levantar. Era normal”. Y agregó: “Después entré yo con Maxi (Pomargo) atrás. Ya cuando entré vi su mano derecha colgando”.
Además, agregó: “Cuando le voy a levantar la mano ya no reaccionaba. No reaccionaba, no reaccionaba», repitió. “Ahí dije que llamaran a una ambulancia. Él estaba boca arriba, tapado. No lo destapé”, recordó. Los fiscales preguntaron si lo había visto hinchado, tal como lo había declarado al comienzo de la causa, y lo ratificó y dijo: “Diego ya llevaba un tiempo muerto”.
Declaración de Morla
Morla declaró por primera vez ante el Tribunal. Este abogado estuvo a cargo de la administración de las marcas cuando Maradona era entrenador de Racing, Deportivo Mandiyú y la Selección Argentina. Enfrenta un proceso por su administración. Es señalado por la familia, Dalma y Giannina, como uno de los responsables de su trágico final.
Las hijas del 10 sostienen que Morla quería apropiarse y explotar indebidamente las marcas vinculadas al crack. El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°43, interviniente en ese proceso, resolvió elevar a juicio oral el expediente, tras rechazar los recursos de las defensas. En la causa del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 de San Isidro, solo es testigo.
En ese carácter, ayer jueves, Morla criticó la decisión de la familia de optar por una internación domiciliaria, y aseguró que el exfutbolista “debía permanecer en una clínica”. Según relató, los médicos que lo atendieron en Olivos advirtieron que no estaba en condiciones de ser trasladado a una casa.
“El tratamiento fue malísimo. Por eso está muerto”, sentenció el abogado. Ante el Tribunal de San Isidro, al comenzar su declaración, Morla definió el vínculo que mantuvo con Maradona durante los últimos años de su vida. «Fui el mejor amigo de Diego, su apoderado y trabajamos juntos. Fui su apoderado hasta su muerte».
Disculpas
Durante varias horas de testimonio, también se refirió a la relación de Maradona con Leopoldo Luque y Carlos Díaz –acusados en la causa- y Rocío Oliva –ex mujer de Maradona-. Además, pidió disculpas por antiguos mensajes y chats exhibidos en la audiencia, en los que se refería de manera despectiva a Dalma y Gianinna Maradona.
Explicó, que mantenía una relación laboral con el neurocirujano Leopoldo Luque y con el psicólogo Carlos Díaz. «Yo tenía vínculo con Leopoldo Luque y Carlos Díaz. Nos unía el trabajo con Maradona. Con Díaz tuve más afinidad. Fue una relación profesional», declaró. Luego contestó preguntas del fiscal Patricio Ferrari.
Entonces, Morla explicó por qué impulsó la incorporación de Carlos Díaz, al equipo que trataba a Maradona. Recordó que visitó a Maradona entre tres y cuatro veces en la Clínica Olivos. En una de esas oportunidades, Diego le pidió que intercediera ante los médicos porque quería abandonar el establecimiento:
«Estaba totalmente enojado. No quedó contento con lo que le dije», recordó. Sostuvo que su participación fue limitada. «Solo participé de una llamada telefónica con el director de la clínica. Después los médicos y la familia se pusieron de acuerdo en cómo seguir adelante» señaló, y detalló la privacidad sobre la relación de Maradona con Rocío Oliva.










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