Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

Nicolás Taffarel, protagonizó una de las declaraciones más fuertes del debate oral por la muerte del “Diez”. Complicó a los imputados. La angustia del masajista en su declaración: “Quería que Diego mejore como sea”, señalo. El testigo convocado por la Fiscalía, reconstruyó los días de internación domiciliaria del ídolo.
Fue probablemente el que dejó más expuesto al equipo médico que estaba a cargo de su cuidado. Nicolás Taffarel masajista, concurría de lunes a sábados de 8 a 18 a la casa de Tigre, para ayudar al astro del fútbol a movilizarse. Comenzó su testimonio en la audiencia del día siete de este mes, a las 10:50, ante el TOC N* 7 de San Isidro.
A preguntas de los jueces, aclaró que conoció a Luque, Cosachov y Díaz, de haber trabajado con ellos en la casa de Maradona. Luego precisó: “A Diego lo conocí en 2017 en una pasantía en el Club Deportivo Riestra, a donde él había ido a hacer un trabajo de campo con el plantel. Me pidió que lo atendiera en ese entonces y empezó a forjarse un vínculo”.
Taffita
En lo esencial, declaró que el 24 de noviembre de 2020 (un día antes de su fallecimiento) intentó sacar a Diego de la cama al ver que llevaba días sin levantarse. Maradona se negó expresando: “No quiero nada, Taffita, ya está”. Al preguntarle “¿Ya está qué?”, Diego le repitió: “Ya está, ya está”, siendo estas sus últimas palabras hacia él.
Relató que, durante la internación domiciliaria, Maradona dejó de salir de la habitación, no quería comer, cambiarse ni higienizarse, y rechazaba los masajes. Mencionó su deteriorado estado físico y la falta de higiene en el Astro. Calificó el escenario como «desesperante», al ver la inacción y la falta de respuestas rápidas ante el evidente desgaste del Diez.
Respecto de la hinchazón de su abdomen (edema), Taffarel declaró que notó a Maradona «totalmente edematizado» y reveló que los médicos le habían retirado los diuréticos. En la audiencia, también, se expusieron chats y audios donde el masajista, le advertía desesperadamente a Luque sobre el cuadro.
Entre otras frases se revelaron: «está hinchado como una teta», «hace 26 horas que está durmiendo», «tenés que venir Leito». Según Taffarel, Luque le respondía que «había que estar tranquilos, que era normal y que ya se iba a deshinchar». Algo que, como indica lo que sucedió finalmente, nunca ocurrió, sino que empeoró.
Desesperado
A preguntas del abogado Fernando Burlando, Taffarel admitió que siempre le manifestó a Luque las situaciones que lo incomodaban. Y explicó por qué estaba desesperado. “Yo manifestaba situaciones que veía en él (Luque) y no veía un accionar concreto o una resolución rápida. Yo ya había creado un vínculo con él (con Maradona) y quería que mejorara como sea de un día para el otro”.
Eso último Taffarel lo dijo al borde del llanto. Luego agregó: “Los médicos me decían que me quedara tranquilo, que eran situaciones que iban a pasar. Uno con nerviosismo confía en que eso va a pasar, que todo se va a resolver. Pero no pasó”. El masajista, además, advirtió riesgo de un edema pulmonar en Maradona por estar tanto tiempo acostado y se lo avisó a su entorno cercano.
Al finalizar la indagatoria, el fiscal Patricio Ferrari adelantó que el próximo martes declarará el perito Carlos Cassinelli. “Dentro de la cantidad de peritos que componen la Junta Médica, la Fiscalía planea convocar a solo ocho”, dijo el funcionario al Tribunal en pleno. Luego de esto se estipuló un cuarto intermedio hasta el martes siguiente.











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