Discapacidad, San Fernando, Solidaridad

La asociación TGD Padres TEA San Fernando cerró el año en su sede de Carupá

Juegos en la sede de la Asociación Civil TGD Padres TEA San Fernando.

Juegos en la sede de la Asociación Civil TGD Padres TEA San Fernando

Hubo gran cantidad de familias con sus hijos e hijas. Compartieron juegos con globos; un espacio para pintar, asimismo hubo sorteos y regalos. También montaron la carpa sonora, un lugar donde se pueden experimentar los sonidos como los escuchan las personas con autismo, con la ayuda de una computadora que los reproduce. Alicia Álvez, la presidenta de la asociación TGD Padres TEA San Fernando valoró el trabajo del año y convocó a profesionales a sumarse como voluntarios.

Alicia Álvez (izq.) habla con otra mamá. Adelante un chico juega

Alicia Álvez es mamá de Adriel (25) y presidenta de la Asociación Civil TGD Padres TEA San Fernando. La entidad despidió el año con un acto en su sede de Carupá, lindera a la estación del Tren Mitre. Justamente, en 2025 la sede de la entidad es uno de los logros que con el esfuerzo de muchos años concretaron, tras un convenio con el municipio.

Con gran cantidad de familias y sus hijos e hijas, voluntarios profesionales que acompañan a la entidad y a las familias, la celebración, el sábado último, abarcó espacios de pintura con temperas y acuarelas sobre un árbol de navidad en una lámina; también juegos con globos; y actividades compartidas en la ludoteca.

En la actualidad, concurren a la Asociación Civil TGD Padres TEA San Fernando alrededor de 30 familias. También hay un plantel de cuatro o cinco profesionales voluntarios que dan talleres y acompañan. “Fue un año bastante difícil para un montón de cosas. Pero bueno, nosotros gracias a Dios pudimos abrir este espacio, la Casa TEA”, valoró Álvez.

Carpa sonora

Para experimentar cómo escuchan las personas con autismo

Para los que no conocen la vida cotidiana de las personas con autismo, la entidad montó también la carpa sonora. Un lugar que nació en la pandemia, para concientizar sobre los ruidos a los que las personas con autismo son hipersensibles. En la carpa, con una computadora, los ruidos se reproducen tal como los escuchan las personas autistas.

Y es toda una experiencia, porque un sonido que para cualquiera es lejano, o débil, una moneda que cae al piso, una puerta que golpea al cerrarse, la persona autista lo capta maximizado, por su hipersensibilidad. Y estar rodeado de esos sonidos, todo el tiempo, causa estrés y genera crisis, difíciles de entender para alguien que no conoce.

Álvez explicó que la Casa “es un espacio para talleres. Tuvimos gente que ha colaborado, profesionales que han venido a donar su tiempo y hacer los talleres. Y la verdad es que fue muy importante. Con muchos tropiezos, recién empezamos, hubo cosas en el medio, hasta que nos habituemos al lugar y todo, somos todos papás, así que es difícil”.

Sobre la situación de las familias Álvez evaluó: “Falta mucho. Y para la discapacidad falta muchísimo. Nosotros como padres somos los que le ponemos todo, cuando del otro lado fallan, acá estamos nosotras para ponerle el hombro a todo esto. Fue un año con muchos problemas para todos, los papás y los chicos, las terapias y todo lo que conlleva eso”.

Y explicó: “Nosotros hemos hecho esta muestra a pulmón. Mucha gente vino. Y también estuvimos convocados hace poco por Provincia (Buenos Aires) para hablar de discapacidad. Y la verdad es que estuvo bueno. Porque pudimos poner muchas cosas sobre la mesa, y la verdad que para el año que viene esperamos más todavía”.

Sumar voluntades

La mamá de Adriel consideró importante “que se sume más gente, que quiera venir a colaborar. A donar su tiempo. Es una buena causa esta. Puede ser un profesional que sume su granito de arena, alguien que esté estudiando alguna carrera, y le sirva este espacio para seguir aprendiendo. Acá ayudamos a personas que, por ahí, no tienen recursos”.

Álvez puso de relieve que “entonces no pueden pagar una terapia, o no tienen una obra social. Entonces es muy bueno que por ahí profesionales vengan y donen su tiempo”. la mujer también adelantó proyectos que tiene la entidad para 2026, referidos a la inclusión de las personas con autismo en el transporte público.

“Queremos conseguir –señaló- lo que llamamos la, Tarjeta Azul, que es como una SUBE. Para que usen los chicos y chicas más grandes, que no quieren ir con el carnet colgando y diciendo que tienen autismo. Es para poder sacar el pasaje. Porque tenemos muchos adolescentes y adultos que viajan; y no tienen por qué andar exteriorizando su condición”.  

La Tarjeta Azul reemplazará el pase, que en efecto es un adminiculo grande, de cartón, que debe exhibirse al subir al colectivo. “Es muy aceptable. Y es un proyecto que tenemos hace un montón de tiempo. Y bueno, vamos a ver si lo podemos lograrlo el año que viene (2026) con los colectivos municipales, a través del Concejo Deliberante”, explicó Álvez.

Perseverancia, sin duda, le sobra a la entidad de Padres TEA San Fernando. Otra mamá recordaba que hasta conseguir la sede en comodato estuvieron diez años explicando, sumando voluntades y en despachos oficiales. La Asociación Civil TGD Padres TEA San Fernando está lindera la estación Carupá, entre Colón (San Fernando) y Brown (Tigre).

Gustavo Camps

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