Opinión, Política, Por Javier Parbst, Situación Social

La década perdida

(Foto ilustrativa ACIJ)

"Parece olvidada la premisa mayor: el sistema en que vivimos es injusto y hay que cambiarlo", dice Parbst (Foto ilustrativa asoc. civil ACIJ)

Por Javier Parbst*

Una década perdida de ética y de moral. Claro que también en lo económico con los cíclicos retornos de la derecha y su destrucción de todo intento de resurgir nacional como el impulsado por el kirchnerismo. Un intento de resurgir nacional inconcluso, tímido por momentos, sin desbaratar los resortes del poder real de la oligarquía y la influencia imperial.

Pero intento al fin, por eso “década ganada” aunque la ganancia no sea tanta para las mayorías. Las cuales, muchas, muchísimas para un proyecto humanista, continuaban postergadas. Pero era el paso para profundizar e ir por más. Bueno, eso no pasó y lo que vino fue una década perdida. Perdida sobre todo como decimos en lo ético y en lo moral.

El macrismo comenzó. “La grasa militante” y el nefasto y naturalizado “no vuelven más” era demonizar todo lo bueno. La pandemia profundizó un rumbo aciago para el destino colectivo de la humanidad y en la Argentina un gobierno llamado peronista que decepcionó, solo contribuyó a ahondar la pérdida de valores colectivos.

El individualismo, el egoísmo, la falta de valores de una politiquería que deshonra nuestra historia, se instalaron a flor de piel en una sociedad descreída y tantas veces engañada. Los “compañeros” se quedan con el “cargo” y no por cargo, sino por sueldo. Se olvidó la rebeldía, el sacrificio, ni que hablar de la revolución, único destino de los Pueblos.

“Estamos solos. Atomizados. Quienes tienen conciencia social parecen haber perdido la conciencia colectiva.”

Parece olvidada la premisa mayor: el sistema en que vivimos es injusto y hay que cambiarlo. Los valores que acercaron a muchos a la militancia, en el auge de 2010, se guardaron en el placard en nombre de un pragmatismo continuamente derrotado. Aburguesados, cómodos y endeudados, no pueden largar el laburo que les consiguió la política en nombre de otros objetivos más altruistas que administrar la pobreza, ser concejales declamativos o terminar haciendo yoga natural para diez chetos en nombre del medio ambiente.

Estamos solos. Atomizados. Quienes tienen conciencia social parecen haber perdido la conciencia colectiva. Videíto, video. Solo Yo hablando y explicando lo que pasa. De repente somos todos sabios y entendemos de todo ¡Estamos mal, muy mal y muy alejados de la comunidad organizada! Nos convertimos en autómatas reproductores de noticias que inundan, marean, sobreinforman nuestras mentes y terminamos sin entender nada.

Está lleno de buenas intenciones también. Muchos de éstos expresan ideas políticas patrióticas que atacan al enemigo real, al poder hegemónico nacional y mundial que maneja a los malos políticos, a los malos periodistas, a los malos jueces. Hablamos de los que actúan bien, pero dentro de esa buena intención esta ganando el individualismo.

“Todos priorizando su formación, su carrera, su arte,
su oficio, su cualidad (…)”

Cada vez menos se participa colectivamente. No solo en “las orgas” que también deberíamos reinventarnos. Pero lo colectivo está en extinción. Todos priorizando su formación, su carrera, su arte, su oficio, su cualidad. Y creen contribuir subiendo un videíto esclarecedor a las redes. Bueno. No es así.

Ese es el triunfo de los Epstein, del sionismo, del imperialismo. De los 12 super ricos que tienen más fortuna que 4.000 millones de personas. Son esos 12 tipos los dueños de las redes sociales, de los medios, de los jueces y lamentablemente de gran parte de la política hasta que nuevamente demos vuelta la taba.

 O no. O ya no nos dé el cuero. Porque “tengo que bailar”, o “tengo un final”, “pero acompaño eh, cuando se pudra estoy” nos están ganando si no comprendemos, y accionamos. Que si no participamos colectivamente la Patria y el mundo se van al carajo. Hoy lo revolucionario es alejarse de la virtualidad.

Salir a buscar al otro, participar colectivamente compañeros y compañeras. No virtualmente. Presencialmente, debemos volver a encontrarnos. Aunar voluntades, luchar, luchar… El Pueblo en la calle es cuando decide. Y la decisión es ahora.

*Referente/Responsable del Peronismo Revolucionario en Tigre

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