Opinión, Por Víctor Bruzzoni, Sociedad

La filosofía como sabiduría del hombre actual

Bruzzoni: Resulta necesario repensar la existencia del hombre del siglo XXI, en este mundo caótico y, la filosofía nos ayuda en ese quehacer

Bruzzoni: Resulta necesario repensar la existencia del hombre del siglo XXI, en este mundo caótico y, la filosofía nos ayuda en ese quehacer (Foto ilustrativa: Monumentos en isla de Pascua, Chile)

Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

La Unesco, en el año 2005, ha establecido el tercer jueves de cada año como el día mundial de la filosofía. Es para resaltar la importancia y necesidad del pensamiento crítico en la vida, la tolerancia y la paz; la mejor compresión en el mundo. La filosofía entonces aborda preguntas diseñadas para desentrañar la realidad y los misterios de la vida. Ninguna sociedad puede dejar de reflexionar. Resulta necesario repensar la existencia del hombre del siglo XXI, en este mundo caótico y, la filosofía nos ayuda en ese quehacer.

Para nutrirnos, es importante al menos recorrer desde la Grecia antigua (Sócrates, Platón, Aristóteles, otros), con lo profundo de los pensadores contemporáneos. Voces que hablen en presente, estudiosos del problema del ser humano y la razón (Rancieri. Byung-Chul Han, Noam Chomsky, otros). Un legado incalculable para entrenar la mente y hacer frente a problemas complejos como los que vivimos, más allá del dominio de los algoritmos tecnológicos.

Ahora bien ¿Cómo enfrentamos los problemas cotidianos? Todos seguimos una ruta, una fórmula para acercarnos a un resultado. A nivel individual, la libertad representa independencia en el sentido de liberarse del miedo, ignorancia o la manipulación. Aunque se haya vuelto egoísta solo desear lo que nos gusta. A través del conocimiento, la empatía y la justicia es posible superar el egoísmo plenamente.

Victoria Camps (86), una reconocida filósofa española, analizada por este medio, actualiza estos temas recurrentes. Recurre a Aristóteles, quien, por ejemplo, indicó que el sentido de la vida en su contexto implica un constante esfuerzo de cada individuo. Saber distinguir lo que vale la pena de lo que no, lo que vale una lágrima de lo que no. Ella, como el filósofo griego, explican que ni la riqueza ni el éxito hacen a la felicidad.

“Estamos hiperconectados y hambrientos de compañía real.”

Somos seres sociales y solo al gestionar las emociones imprescindibles para la buena convivencia, se logran disipar los temores. Estamos hiperconectados y hambrientos de compañía real. Comunidades sostenidas por redes sociales.  Soledad no deseada que duele. Necesidad de pertenencia. En la interrelación florece lo humano. Esto nos dice la filosofía en distintos lenguajes que incomodan.

Derribar la intolerancia permite mirar con otros ojos el mundo ¿Podemos aprender a ser felices? Claro que sí. La habilidad del hombre reside en su capacidad de escoger cómo vivir mejor, pese a las contingencias, limitaciones, frustraciones y ahí está la trampa de la libertad, dice la filósofa.

Refiriéndose a los griegos estoicos, agrega que saber superar las adversidades y mantener el deseo de vivir, con planificación y toma de conciencia de que muchas cosas no dependen de nosotros, como la muerte. Enfocarnos en la buena vida implica un esfuerzo constante de superación. No es una meta, es la consecuencia.

Todo ese aprendizaje, con distintos diagnósticos y métodos, son las lecciones de los filósofos que desgranan un acervo cultural que enseña. La humanidad siempre tiene algo que decirnos y enseñarnos. A través de los análisis filosóficos, damos pasos y nos enfrentamos a nuestra realidad, sin quererlos por los días de la vida.

*Abogado. Ex juez del fuero laboral

Dejar una respuesta