La Casa de SanFer fue sede de la Feria del Libro político. El encuentro abarcó exposición y presentaciones literarias, charlas debate, música, espacios de lectura y cine. La Feria reunió a vecinos jóvenes, estudiantes y militantes durante tres días el último fin de semana. Como parte de la agenda, proyectaron el documental, Identidad, de Florencia Santucho, sobre un caso de nieto restituido de Abuelas de Plaza de Mayo. Y se presentó el libro, Víctor Vázquez toma un tren, de Antonio Pires, sobre el sindicalista de la Unión Ferroviaria (UF), vecino de San Martín. La dictadura lo desapareció en 1977.

Con mejor clima y tiempo para tomarse, el domingo fue el día con mayor cantidad de público del encuentro en La Casa de SanFer. La Feria del Libro Político abarcó charlas debate y presentaciones de libros. Pero también cine y debates sobre derecho humanos y otros temas de interés en torno a lo político.
Una de las mesas más originales tuvo libros prohibidos durante la dictadura. Como la obra para niños, Un elefante ocupa mucho espacio, de Elsa Bornemann. O los poemas de Roberto Jorge Santoro –secuestrado en 1977 por la dictadura, además-. La aportó el profesor de literatura, Pablo Piris, de su biblioteca personal, para la muestra.

Entre las actividades, el militante de derechos humanos, Anselmo Gallo, habló sobre la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte, que este año cumple 30 años de tareas en la región. Durante los tres días hubo puestos de editoriales para recorrer, como los de Correpi –la Coordinadora contra la Represión Policial-; Ediciones IPS, del Partido Socialista.
El ferroviario Vázquez
También de la editorial Libros de Anarres. Del Centro de Estudios Antiespecistas CEA; y de la Librería Raúl González Tuñón (CABA). Justamente, de esta librería, se presentó la obra, Víctor Vázquez toma un tren, de Antonio Pires, sobre el sindicalista, vecino de San Martín, de la Unión Ferroviaria, desaparecido por la última dictadura, en San Martín.

Víctor Vázquez nació en Pergamino en 1915, y desde su propia casa –con padre ferroviario y anarquista- entendió la lucha y la política como algo natural y necesario en lo cotidiano. Con los años llegó a Campana y luego a Malaver, en San Martín, con su propia familia junto a María Julia Velasco. También formó parte de los trabajadores ferroviarios y la UF.
En la Casa de SanFer su nieta, Susana Corradini, el domingo presentó el libro, Víctor Vázquez toma un tren (Cartago, 2025), de Antonio Pires, escritor comunista y ferroviario, como Vázquez, que falleció antes de publicar el original en 1990. La acompañaron Solange Godoy, socióloga, y el historiador Juan Manuel Martiren, editores de la obra de Pires.

Vázquez, por su compromiso y coherencia, hizo una carrera prominente como dirigente en la Unión Ferroviaria. Pero, como no podía ser de otra manera, el poder lo persiguió siempre, y no solo terminó desaparecido en 1977, al bajar del Tren Mitre en la estación Malaver, sino que antes había sufrido cárcel en infinidad de oportunidades, y siempre por luchar.
Así lo reflejaron en la charla su nieta y los editores. Los tres, asimismo, agradecieron al reconocido y valiente abogado sanfernandino de derechos humanos, Julio Viaggio -La Casa de SanFer, de hecho, tiene una placa del gran abogado-. Pues ante la desaparición de Vázquez presentó un habeas corpus en plena dictadura, con lo que eso significaba.
Memoria para Vázquez

Corradini recordó que, tras la desaparición, un día de lluvia torrencial, Viaggio se apareció en la casa familiar, con otros dos colegas, para hacer firmar el recurso. Con entendimiento del compromiso de Vázquez, pero con el amor de nieta a flor de piel, la mujer habló de la capacidad de su abuelo, sus luchas y la cantidad de veces que cayó preso.
También valoró el trabajo de Pires para escribir sobre Vázquez, pues “hablo con toda la familia, busco documentos”. De Viaggio, de su abuelo y de Pires, la joven aprendió que “hay que comprender la realidad para poder transformarla”. También dio testimonio del amor al ferrocarril, de su abuelo, y lo ponderó como un “luchador incansable”.
Pero además lo recordó como alguien formado, que escribía artículos de opinión muy esclarecedores; y hasta una obra de teatro siempre enfocados en las problemáticas de las y los trabajadores. Y, por supuesto, valoró la memoria sobre el genocidio de la última dictadura, que el 4 de junio de 1976 lo secuestro y lo hizo desaparecer junto a los 30.000,
La socióloga Godoy describió la obra de Pires como una biografía completa. Donde se incluyen artículos del comprometido ferroviario, poemas y valiosas revelaciones del archivo familiar del sindicalista. “Desde joven, Vázquez se vinculó con el mundo del trabajo obrero y se destacó como dirigente sindical, pero sobre todo por su compromiso”, señalo.
Y el historiador Martiren relató que la obra de Pires “tiene en cuenta el contexto social en el que se desarrolló el trabajo (sindical) de Vázquez”. Y lo destacó, asimismo, con una anécdota de Pires. Relató que al consultar con una alta fuente dirigencial peronista esta señaló: “Víctor Vázquez es un bocho, lástima que sea bolche” (por su filiación comunista).
Identidad

Otra de las actividades sentidas de la Feria fue la proyección de, Identidad, de la cineasta Florencia Santucho, con un debate posterior. El documental muestra el proceso de restitución del nieto Daniel Santucho Navajas, hijo de Cristina Navajas (desaparecida por la dictadura) nacido en cautiverio, y Julio Santucho.
Su hermano Miguel Tano Santucho, y otros hermanos, lo buscaron con Abuelas de Plaza de Mayo y lograron restituir su identidad verdadera. Daniel Santucho Navajas nació el 10 de enero de 1977, en el Pozo de Banfield. El Tano, militante de Abuelas, estuvo en la Feria, contestó preguntas y participó en la charla debate poblada de jóvenes.
Tras casi el cierre de la Feria, después de tres días de arduo trabajo, el profesor Piris, del espacio de Lectura de La Casa de SanFer y Zulma Silva, una de las referentes del espacio, evaluaron positivamente la experiencia. Con la lluvia y la marcha del 24-3 cercana la presencia de público despertó dudas, pero se disiparon n la práctica.
Balance

“Mis expectativas –reveló Silva- las sobrepasó. Pensaba que iba a venir menos gente a las charlas; o que alguna de las editoriales o libreros se bajaran, por algún motivo. Tenía miedo”, enfatizó. Y la verdad que, después, la onda libreros y editoriales, acompañándose, ayudándose en la lluvia, haciéndose amigos, me tranquilizó.”.
Silva informó que, tras la experiencia, repetirán la Feria cada tres meses, aunque no por tres días sino un lapso menor. También explicó que la Feria se dio, pues en La casa de SanFer concurren vecinos por su cuenta y también militantes de diferentes corrientes políticas, y así “surgió como una necesidad de unidad y de volver a levantar lo político”.
Piris, por su parte, señaló que, además, en charlas en La Casa se recordaba el empuje y la alegría con la que se militaba en las décadas del ´60 y el `70. “Por eso también quisimos reivindicar a aquellos compañeros. No sólo como víctimas, sino como militantes vivos que pusieron el cuerpo para transformar el mundo, y militaban con alegría”.
Tanto Piris, como Silva, coincidieron en la gran cantidad de público joven. “Al contrario de lo que se dice –explicó el profesor Piris- que toda la juventud está despolitizada, o toma el discurso de Milei, de odio a la política y los políticos, hay muchos jóvenes con que valoran la política. Y, evidentemente, hay una necesidad de juntarse y conversar”.










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