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¡Los chicos inversores en la bolsa! Cartón lleno

Hay bolsas en las que la CNV no se preocupa

Hay bolsas en las que la CNV no se preocupa (foto Página 12)

Por Lic. Débora Blanca*

Abrí el WhatsApp y me encontré con la misma noticia enviada por amigos y conocidos. «Desde los 13 años podrán invertir en la Bolsa de Valores». Supongo que me la enviaron porque me leen y escuchan hablando de la tristeza de ver pibes que apuestan desde los 11 años; pibes, también menores de edad, que son cajeros (venden fichas) en casinos ilegales.

Supongo me la mandaron porque vieron la Charla TEDx Córdoba que di hace poquito en la que digo que los pibes empiezan a apostar porque sueñan con ser millonarios en horas. Y muchos de ellos terminan junto a sus padres teniendo entrevistas con nosotros, psicólogos especializados en ludopatía.

Y digo en mi Charla TED que, si los pibes sueñan con ser millonarios y terminan con deudas de juego, entonces probablemente no sean sueños propios sino el sueño de la época replicado de manera horrorosa en influencers, streamers, casas de apuestas y criptobro. Mis amigos y conocidos me habrán enviado esa noticia con intenciones, vaya uno a saber, de que la bronca me convoque a la escritura.

“Me pregunto si los señores de la CNV tienen hijos, sobrinos, nietos.”

En un país en el que las apuestas en los pibes corren como pólvora, en lugar de tratarse la Ley de prevención de ludopatía como correspondía para este 2025, la Comisión Nacional de Valores (CNV) legalizó que los pibes inviertan en Bolsa desde los 13 años. Me pregunto si los señores de la CNV tienen hijos, sobrinos, nietos.

Me pregunto si, como los ven preocupados por la guita, en lugar de despreocuparlos, y generar que tengan fácil acceso al deporte, arte, al descubrimiento de la naturaleza (a la que venimos destruyendo como si no viviéramos en y con ella) a actividades de socialización, reflexión, crecimiento con otros; les dicen «muchachos preocupados por el futuro, ahora sí: ¡Constrúyanlo en la Bolsa!».

No es invento mío, producido por mi Violencia Rivas interna. No. Un señor en la nota publicitaria de la bolsa dice que “ahora los chicos podrán construir su futuro”. Lo juro por mi abuela Sara, dice eso. Este señor, y otros y otros (ahora me pregunto si eran varones en su mayoría) creen que con eso los pibes verán lo que les resulta imposible ver: el futuro.

Nosotros, los grandes, tampoco estamos pudiendo ver demasiado, se nota. Un futuro en este momento apocalíptico y distópico del mundo. Ahora empiezo a entender. Es que, en lugar de escuchar a Silvio Rodríguez, Sabina y Serrat, de ir al cine con mis hijos, de leer a Cortázar, Saer, de juntarme con mis amigos sin prestar atención a la cotización de los Bonos (no me acuerdo el apellido), en lugar de todo eso tenía que haber empezado a invertir en Bolsa.

“Hasta que el mundo vuelva a ser un lugar donde podamos soñar,
cuidemos a los pibes. “

Ahora sí la veo, ¡Dios! ¿Cómo pude perder tantos años de mi vida? Me dirijo entonces a los padres y madres de las criaturas. Ya que los señores de la CNV están tan preocupados por la preocupación de los chicos: padres y madres, ocúpense despreocupándolos. Hasta que el mundo vuelva a ser un lugar donde podamos soñar, cuidemos a los pibes.

Estemos cerca, atentos, despiertos. Dejemos nuestros celulares cuando estemos con ellos, son ratitos para charlar, ir a tomar un helado, jugar al tutti frutti, a las escondidas. Invitemos amigos nuestros y de ellos a casa, miremos una peli juntos, contémosles recuerdos de nuestra infancia, de nuestra adolescencia. Digámosles «No» a lo que consideremos puede hacerles daño (aunque los amigos lo hagan).

Volvamos a soñar para que el futuro de los pibes, en lugar de estar habitado por criptomonedas, la bolsa y gran cantidad de ceros imposibles de dimensionar, esté habitado por sonrisas, libros, amor, pelis, lágrimas, canciones, certezas y, obviamente, dudas y preguntas. Porque si no ¿Dónde nace el futuro?

Lic. DÉBORA BLANCA. Ig deborablancalj. YouTube Débora Blanca

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