Opinión, Por Guillermo Di Menna, Situación Social, Vicente López

¿Invisibilizar o gestionar políticas?

Azcuenaga y Roca, el vecino advierte que sacaron unos bancos pero el problema social quedó intacto

Azcuenaga y Roca, el vecino advierte que sacaron unos bancos pero el problema social quedó intacto

Por Guillermo Di Menna*

Hace meses que vecinos y transeúntes de las cercanías de la Estación Vicente López, más precisamente en el cruce de Roca y Azcuénaga, vemos que varias personas en situación de calle se instalaban en los bancos frente al Bar Fiorire; y hacían un espacio de encuentro y convivencia durante gran parte del día.

Entre ellos hay una pareja comparte su tiempo en medio de la solidaridad de algunos y el malestar de otros. No hay día que transcurra sin la presencia del personal motorizado o de la guardia urbana (de Vicente López). A veces con alguna intervención puntual del SAME. Así el lugar se ha transformado en un escenario.

Un gran espectáculo, una farsa de supuestas “políticas de seguridad” publicitadas por todos los medios a su alcance por la gestión municipal. Volviendo a la pareja, hubo un tiempo que pasaron las frías noches de invierno bajo el alero de la Capilla Cristo Redentor.

Como consecuencia de haberse situado allí, y de hacer de ese lugar su hogar con todo lo que ello implica, se generaron ciertas “molestias” a algunos de los “feligreses” que concurren. Y eso trajo como consecuencia que se les impidiera acceder al lugar.

Un refugio

Así volvieron a la cotidianidad de su lugar frente al bar. Lamentablemente, nunca hubo intervención del área social del municipio para hacer un abordaje profesional de la realidad de estas personas. Para ver qué tipo de soluciones se pudieran implementar. El colmo de la situación sucedió posteriormente con otra “intervención” municipal,

Y da cuenta de la voluntad de la comuna de invisibilizar esa realidad. Hace poco nos encontramos con la eliminación del banco donde estas personas pasaban tantas horas de sus días. Me pregunto si en una comuna que, a pesar de la crisis económica, posee fuertes recursos, no sería oportuno tomar la experiencia de CABA y construir un refugio.

Me refiero a un refugio donde, por un lado, se dé cobijo a las personas en situación de calle. Y, por otro, se pueda hacer un abordaje integral con el fin de rescatarlos de sus problemáticas individuales y sociales. Pero, a esta altura del relato, las personas en cuestión se habrán trasladado a otros bancos, a otra intemperie social y política

¿Seguirán pensando las autoridades municipales en erradicar otros mobiliarios en vez de intentar un abordaje al drama de estas personas? El Estado debería dar respuesta a esta realidad, no alcanza con taparla. Espero que esta pregunta no caiga en saco rato. Y llegue a oídos de nuestra intendenta, Soledad Martínez.

*vecino de Vicente López, escritor, experto en temáticas sociales, concejal mandato cumplido local  

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