Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

La última psiquiatra de Diego Maradona, Agustina Cosachov -que integraba su equipo médico y se encuentra acusada en la causa por el trágico desenlace del astro del fútbol-, solicitó declarar por primera vez. La médica se enfocó en detallar las alternativas que se evaluaron una vez que Maradona recibió el alta médica en la Clínica Olivos.
“Mi rol siempre estuvo en torno a mi profesión, que es la psiquiatría. Y siempre actúe con total convencimiento de que lo que hacía era lo correcto. Desde mi rol hice lo que podía y hasta más” expresó. Y destacó lo que consideró las “mejores opciones” que se consideraron tras el alta médica de Maradona por un hematoma subdural (noviembre 2020).
Para la profesional continuar en un centro de rehabilitación especializado, según advirtió, resultaba ser «inviable» e «imposible», ya que Maradona no estaba dispuesto a ingresar en un centro de esas características. Cosachov también se refirió a la forma de continuar el tratamiento en la vivienda, la relación con el alcohol y los medicamentos.
Y explicó: “Los objetivos de la primera fase eran cero alcohol, y que el paciente tomase ordenadamente la medicación psiquiátrica, tal cual lo indicado. Esos eran los objetivos del inicio del dispositivo». Conforme sus dichos, hijas y hermanas de Maradona aceptaron la propuesta. Al respecto, Cosachov mostró chats donde los familiares avalaron varias veces.
Estrategia procesal
Cosachov declaró que, al definirse el tratamiento, pidió que la casa cuente con todo el equipamiento necesario y determinados profesionales para atender a Maradona. Para ahondar en este aspecto, Cosachov expuso un chat donde le expresó al neurólogo (Luque), que no se estaba cumpliendo lo que ella había pedido. Cosachov lo leyó públicamente.
Además, durante la audiencia, se reprodujeron en una pantalla una serie de chats de WhatsApp que la psiquiatra intercambió con Luque y el psicólogo Carlos Díaz. La psiquiatra optó por no responder preguntas de las partes. Pero sí del extenso interrogatorio de los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, los jueces y su defensor, Vadim Mischanchuk.
Su estrategia procesal consistió en contextualizar las conversaciones que mantuvo con su colega Ana Marcela Waisman Campos, quien había declarado anteriormente, ante Tribunal interviniente. Ambas especialistas, intercambiaban impresiones acerca del abordaje terapéutico de la salud mental de Maradona.
Si bien el testimonio de Cosachov apareció consistente, tuvo momentos de emoción; y de llanto al retirarse de la declaración. La psiquiatra declaró que Maradona debió haber sido tratado en un centro de rehabilitación (aunque antes había dicho que eso era inviable e imposible pues Maradona no quería ingresar a un centro).
Flichmann
Por su parte, la médica Mariana Flichmann, gerenta de “Riesgo y Calidad Médica” de Swiss Medical, bajo juramento, afirmó que el servicio de la prepaga es de “cuidados domiciliarios” y no de “internación domiciliaria”. Sostuvo, esencialmente, que «el equipo médico tratante eran Luque y Cosachov».
Y añadió que el neurólogo y el clínico (de Swiss Medical) sólo realizaron una «interconsulta». Además, presentó, en carácter de prueba, el acta de externación firmada por los médicos de cabecera y por Gianinna y Jana, dos de las hijas de Maradona.
Los restantes acusados en la causa penal, son el neurocirujano Leopoldo Luque; el psicólogo Carlos Díaz; el clínico Pedro Di Spagna; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el enfermero Ricardo Almirón; y el coordinador de enfermería, Mariano Perroni, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual.










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