Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

Continúo el proceso penal por la muerte del ex futbolista en 2020. Se trata de reconstruir las últimas semanas de su vida, y establecer la responsabilidad del equipo médico. Las declaraciones se tomaron en forma presencial, en la sede de la Fiscalía General de San Isidro (Acassuso 476). Declararon la hermana del ex apoderado del Astro y de su custodio, Julio Cesar Coria.
Vanesa Morla -pareja de Maximiliano Pomargo (asistente personal de Maradona) y cuñado del abogado Matías Morla- declaró el lunes último. Fue la vigésima quinta audiencia del debate oral. El testimonio rondó sobre la existencia de negligencia u omisiones graves en el tratamiento médico, mientras un grupo de profesionales de la salud enfrenta cargos por homicidio, con dolo eventual.
Al inicio de su exposición, dijo que ella es abogada y trabajaba en el estudio de su hermano hasta que «en el año 2016 o 2017», luego de resolverle un problema personal, Maradona pidió que trabajara para él. Se definió ante los fiscales como la «empleada» de Maradona y, sobre su hermano Matías, comentó que era «el socio, el abogado y el amigo de Diego».
Vanesa le resolvía a Maradona «las cosas que necesitaba en el día a día» y que, en el marco de esa función, es que cuando se decidió la externación de la Clínica Olivos, tras la intervención quirúrgica ella se encargó de conseguir con una agente inmobiliaria de Tigre, cinco opciones de casas para alquilar, aunque la oferta era reducida.
Video descartado
«Yo las casas se las informé a todos, a Verónica y a Jana. Jana estaba siempre presente. Y hasta sus hermanas, pero igual valía lo que decía Diego de lo cual tengo entendido que él vio todas las casas y eligió una». “Fui dos veces” antes de la llegada del exfutbolista “para chequear alguna cuestión en relación a las comodidades de Diego», declaró Vanesa.
También señaló que si bien en un principio Maradona «tenía su habitación en la planta alta» luego se enteró de que por una cuestión de «comodidad» se «usó la habitación de abajo». Recalcó que todas las decisiones las tomaba el excapitán de la selección argentina. Su testimonio fue amplio y se refirió a varias cuestiones.
En otros tramos de la testimonial, Vanesa Morla, dijo sobre la externación que «todos consideraban que lo mejor era que vaya a una casa», que «en la reunión todos decían que Diego no tenía que estar internado» y que «nadie pensó que iba a pasar lo que pasó». También se le pidió testimonio sobre uno de los acusados, el médico Luque.
Sobre Luque
«Hoy entendiendo –afirmó la mujer-, y por haber escuchado, la verdad que por momentos me parece que Luque si era el médico de cabecera y por momentos no». En el marco del juicio, además, proyectaron un video sobre un saludo telefónico de la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, a Maradona, el día del cumpleaños 60.
En las imágenes se ve que la mujer que sostiene el teléfono es Vanesa Morla. El video, fue presentado por el abogado querellante Mario Baudry, representante legal de Verónica Ojeda y Dieguito Fernando (hijo del 10). La presentación tuvo el fin de probar que la hermana de Matías Morla manipulaba al campeón del mundo en sus últimos meses de vida.
La grabación, se registró el 30 de octubre de 2020, momentos antes de que homenajearan a Maradona, para quien ya era dificultoso hablar y caminar. Y llegará a la cancha de su equipo, Gimnasia, “Juan C, Cerillo”, ante un partido contra Patronato. El Tribunal desestimó su incorporación.
El miércoles 8-9
En el debate del miércoles –adelantado en un contexto tribunalicio poco usual por el feriado del 9 de julio- estuvieron presentes en la audiencia, el neurocirujano Leopoldo Luque y la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, dos de los siete imputados en la causa. Entre los familiares de Maradona, estaban sus hijas Dalma, Gianinna y Jana.
Patricio Ferrari, uno de los fiscales, señaló que los testigos Julio Soria y Martín Domínguez no declaraban. El primero no fue ubicado y el segundo estaba de viaje en el exterior. Por lo tanto, ingresó a la sala Julio César Coria, custodio de Maradona, recordado porque en 2026 durante el primer juicio, anulado, los jueces ordenaron su detención por falso testimonio.
Coria es retirado del Servicio Penitenciario Federal, donde trabajó 25 años hasta 2021. Trabajó para Maradona en 2014, esporádicamente. Y en 2020, fue convocado nuevamente. El declarante, recordó con dificultad las últimas horas del exfutbolista. Al ser consultado por Ferrari, Coria relató que los médicos de Maradona eran Luque y Cosachov.
Con ambos, dijo, tenía contacto telefónico, y la fiscalía exhibió una serie de conversaciones entre ellos. El testigo, que estuvo durante la internación en la Clínica Olivos y en los primeros días en la casa del barrio privado San Andrés, en Benavídez, recordó que Maradona el 23 de noviembre “no estaba de buen humor”, y que recibió la visita de Verónica Ojeda y de su hijo menor.
El miércoles 25 de noviembre de 2020
Dudó sobre si Diego se había bañado ese día o cuándo, y declaró que le preguntó a Diego, si quería afeitarse. Diego le contestó que luego lo haría. “Yo siempre le tocaba el ego a Diego”, dijo respecto a que le insistía para que se bañara, se afeitara y se pusiera perfume. Del martes 24-11 solo mencionó que arregló la tecla de la luz de la habitación de Maradona.
“Me saludó con un beso. Fue aproximadamente a las 22.30 o 23 horas. Le dije que iba a ir a tomar mates y me dijo ‘andá tranquilo, andá a descansar’, y salí de la habitación. Luego me quedé en el patio, estaba el enfermero. Diego estaba acostado y tapado”, señaló el custodio del Diez.
Coria recordó que el miércoles 25, se despertó entre las 5.30 y 6 de la mañana y que bajó del primer piso de la casa. En la planta baja, observó hablando a los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Madrid, quien tomaba el turno. “¿Vio si ingresaron a la habitación?”, le preguntó el fiscal Ferrari. “No, estaban hablando, no vi que hayan entrado”, respondió.
Esto causó la intervención de Agustín Varela, defensor de Forlini, y hubo un entredicho que incluyó al fiscal Ferrari y al juez Alberto Gaig. Luego, ante la pregunta de Chiarelli, defensor de Almirón, sobre si podía descartar que antes hubiera ingresado a la habitación a controlar a Maradona, el testigo dijo que no podía hacerlo, porque no lo vio.
Este punto es importante, ya que una de las cuestiones de esa noche del 25 de noviembre es establecer si Maradona agonizó durante 12 horas, como indicó el informe de la Junta Médica. El enfermero que estuvo en turno noche fue Almirón, mientras que Madrid tomó el turno luego.
El grupo de Whatsapp
En las conversaciones entre los enfermeros y coordinadores en un grupo de WhatsApp denominado “Grupo Tigre”, Almirón escribió a las 8.01 que Maradona se encontraba “descansando en buena forma”. Madrid a las 8.52 escribió que “el paciente continúa descansando”. Con anuencia del Tribunal, Coria continuó su relato sobre las primeras horas del miércoles 25.
“Bajé de bañarme, calenté el agua y nos pusimos a tomar mate en el patio. Esperamos que lleguen Cosachov y Díaz. Cuando llegaron entraron a verlo a Diego. Salieron y dijeron que no se quería atender. Después entró Jony (Espósito), Pomargo (Maximiliano, asistente) y la enfermera. Dijeron que no reaccionaba y ahí yo ingresé”, declaró el custodio.
Y agregó: “Diego estaba en la cama, la enfermera le hizo masajes en el pecho y yo respiración boca a boca. No sé si fue un minuto, 10 o una hora, para mí fue eterno, fue un momento que no se lo deseo a nadie”, indicó el testigo. Tras unos minutos, el juez Gaig le pidió al testigo que relate todo lo que pasó el martes 24, y le reiteró que era importante.
“Me levanté a la mañana, me hice mates, estuve en la parte de afuera. Diego no sé a qué hora se levantó, creo que después del mediodía se bañó. Luego se fue solo a la habitación. Luego no se levantó, yo estuve afuera y no lo vi”, relató. Ante la dificultad de recordar del testigo, el juez Pablo Rolón le advirtió al testigo que lo haga.
Memoria selectiva
“Trate de recordar –enfatizó- porque parece que tiene memoria selectiva. No diga que no recuerda, usted estuvo en esa casa las 72 horas previas al fallecimiento”. “No pasó nada relevante hasta lo de la perilla. No recuerdo si comió ese día”, completó entonces el custodio de Diego, sobre los requerimientos del Juez.
Luego lo interrogaron los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, representantes de Dalma y Gianinna. Lo interrogaron sobre el intercambio de conversaciones entre Coria y Luque. “Me mandaba mensajes a ver cómo lo veía a Diego, si estaba o no de ánimo, me preguntaba si comió o no”, declaró el testigo.
También mencionó que a Maradona en varias oportunidades “lo jodía para que se bañe». Y dijo que Luque le preguntó el 23 de noviembre: “¿Estaba orientado o hablaba boludeces?”. Tras ese comentario Burlando le consultó a qué se refería con “hablar boludeces”. Y el testigo respondió: “Cuando (Maradona) respondía con monosílabos”.
Coria también se refirió a si Diego tenía o no incontinencia urinaria. Otra conversación con Luque se refería a acciones “para que se haga encima nomás”. El testigo aclaró que esto no estaba vinculado a que se hizo pis, ya que él nunca supo si eso sucedía. El juez Alberto Ortolani volvió a consultarle si Maradona “se hizo encima estando usted en la casa”.
Y Coria contestó: “No recuerdo”, dijo. Y se refirió a cuando Maradona se hacía el dormido. “Muchas veces, si no quería hablar se hacía el dormido. Una vez fueron las hermanas, se cansó y se hizo el dormido”, agregó. Esta semana que comienza, sin feriados, seguramente las sesiones del juicio volverán a sus días habituales hasta la feria judicial de invierno.










Dejar una respuesta