La comisión de asociados/as del Banco Credicoop filial San isidro entregó premios institucionales a entidades sociales del distrito por su compromiso por el bien común. Los recibieron instituciones que cobijan y asisten a infancias y juventudes, clubes de barrio y establecimientos educativos. Junto a representantes de las entidades, hubo asociados al banco, trabajadores de la entidad, el gerente de la sucursal, el cooperativista, Walter Maggi; y la presidenta de la Comisión de Asociados, Claudia Falcone.

Con la presencia de muchísimos jóvenes de entidades sociales el Banco Credicoop filial San Isidro se coloreó con la espontaneidad propia de esas generaciones durante el acto de premiación de entidades que organizó la cooperativa bancaria para el primer semestre del año, el jueves último. La lluvia no amilanó a las y los invitados.
El banco cooperativo sanisidrense premia a las entidades de la comunidad que aportan al bien común. Encabezaron el acto el gerente de la filial, el cooperativista, Walter Maggi; y la abogada Claudia Falcone, presidenta de la comisión de asociados del banco cooperativo cuya sede se encuentro en el centro sanisidrense (av. Centenario al 600).

En este primer semestre recibieron los reconocimientos la asociación La Casita de Jacinto, que cobija a niños y niñas en la primera infancia; el Club Independiente de Beccar, social y deportivo; el Colegio Santa Isabel de gestión privada de la Obra Don Bosco; y la asociación Starte en tu barrio, que contiene y asiste a niños y adolescentes, en el barrio Santa Rita.
Parte del tejido social
Para apoyarlos, el Banco Credicoop filial San Isidro los premió con elementos que los ayudan a cumplir con sus objetivos específicos. Heladeras y frízer para unos; cunas, cochecitos y sillas de paseo para bebes, a otros; materiales de construcción para reparar techos y mampostería; y estadías en Residencias Cooperativa de Turismo, a otros.

“Queremos ser parte del tejido social y aportar ante los problemas que aparecen, Sabemos lo que les pasa a quienes la tienen que remar” grafico el cooperativista Maggi al explicar las premiaciones. También valoró que la cooperativa bancaria “permita dar una mano”. Y destacó: “No es una donación, es reconocer el aporte social de estas entidades”
Maggi también valoró que la asamblea de asociados de la filial bancaria esté formada por “personas de la zona (…) Nuestro desafío es ser parte de ese entramado social” enfatizó. Acompañaron al gerente cooperativista, también, María Claudia Ferreyra, oficial de Negocios PyME; y Victoria S. Sánchez Campisi, jefa de Gestión Operativa y Comercial.
Cooperar vs. competir

Durante el encuentro hubo, asimismo, un momento de charla y diálogo entre los invitados. No pasó inadvertido el interés de los jóvenes de la asociación Starte sobre la actividad bancaria, y las funciones del plantel de trabajadores de la entidad. El gerente Maggi conversó con varios de los jóvenes curiosos e interesados a la vez.
Uno de ellos preguntó: “¿Es difícil llegar a gerente de un banco? ¿Hay que estudiar mucho?” A lo que Maggi contestó que, efectivamente, era útil formarse para desarrollarse laboralmente. Y, además, le sugirió practicar deportes grupales para aprender a funcionar en equipo; “ser individualista y competir, en lugar de colaborar, es una carga”, observó.

El Banco Credicoop es una cooperativa con 47 años de permanencia en el mercado financiero argentino. Nació de las Cajas de Crédito Cooperativo, que perseguían la ayuda mutua entre los asociados en lugar del lucro. Por este y otros motivos la última dictadura intentó eliminar las cajas, pero estas se unieron y dieron origen al banco en 1979.
A diferencia de los bancos comerciales, pertenecer al Credicoop con una cuenta es ser un asociado a la entidad. No un cliente externo. Cada asociado tiene un voto en las decisiones de la banca cooperativa, más allá del capital aportado. Y, además, cada filial tiene una comisión de asociados, que colabora en la administración de la institución.










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