Artes, San Isidro, Teatro

Jorge López Vidal tiene su sala de teatro en Villa Adelina

La artista escénica, Estela Oriana, pasó revista por la obra del hombre de teatro

La artista escénica, Estela Oriana, pasó revista por la obra del hombre de teatro

Con el nombre, Jorge López Vidal, en honor al reconocido hombre de teatro, el Club Cultural Buen Día Día nombró su sala teatral en Villa Adelina (El Indio 1715). El centro comenzó a funcionar este año con obras de teatro, y desde mayo talleres de diversas propuestas artísticas y culturales para grandes, jóvenes y chicos. El sábado, con la presencia de representantes del teatro regional, exalumnos y colegas de López Vidal, presentaron una placa con su nombre, obra del actor y fileteador, Miguel Ángel Polizzi.  

En la plataforma Alternativa Teatral se puede leer un resumen preciso del recorrido del querido actor, autor y director (ir con un click: aquí).

El actor y fileteador, Miguel Ángel Polizzi, muestra su obra

Con más de 40 puestas en escena dirigidas; una docena de estrenos, de su autoría, en diversos escenarios; y casi dos decenas de piezas donde actuó, Jorge López Vidal (1940/2017) es un pilar del teatro popular comunitario, con una perspectiva amplia que lo llevó a decir y promover “todos pueden hacer teatro si se lo proponen”.

El teatro popular comunitario que practicaba López Vidal, asimismo, no era pasatista. Era arte como herramienta para transformar la sociedad. “Para mí el teatro es político”, señalaba desde el grupo, Teatro Comunitario La Brecha, en la zona norte. También estuvo entre los pioneros del colectivo teatral, Norestada, asimismo en la región norte.

Por esa visión emancipadora del teatro y los espectadores López Vidal fue perseguido en la dictadura y emigró a otros países, en Latinoamérica y Europa.  Con la democracia pudo volver, pero en el menemismo también eligió buscar horizontes más propicios y emigró hasta por lo menos 2007, cuando inauguró, La Ranchería, en la CABA.

Sala Jorge López Vidal

Sobre ese largo transitar por el teatro de López Vidal habló la artista escénica, actriz y docente teatral, Estela Oriana, secretaria de Cultura de la asociación de actrices y actores AAAA regional Zona Norte, el sábado último, en el Club Cultural Buen Día Día, de Villa Adelina. El centro barrial le puso, Jorge López Vidal a su primera sala teatral.

El momento fue muy emotivo porque López Vidal fue maestro y colega de varios actores, actrices y directores teatrales que estaban allí. Pero también porque previo al acto de imposición del nombre, actuó en la sala el maestro, Juan Merello, de 90 años, amigo, compañero de López Vidal, y cófrade en el tránsito por el teatro popular y comunitario.

El primero en recordar a López Vidal, en rigor, fue el director, Leo Figliolo –que junto a artistas como Carlos Berraymundo, Luis Mancini y Natalia Furchi crearon el Club teatral-. Y como se dijo, la emoción pudo más, no solo por López Vidal, sino por la férrea actuación de Merello que acababa de presenciar y sentir. Entonces, le pasó la posta a Oriana.

Un símbolo

El director, Leo Figliolo, y su colega, Liliana Vázquez

La artista de Martínez pasó revista por obras y grupos que iluminó López Vidal. Mostró programas históricos del hombre de teatro. En las butacas había infinidad de exalumnos, colegas, artistas que él convocaba. Y no faltaron, Los Villurqueros, artistas de Villa Urquiza (CABA) que se formaron con López Vial, y hoy siguen con el teatro comunitario.

Así, Liliana Vázquez recordó como aprendió el oficio de la dirección teatral con la guía de López Vidal. Mancini también recordó títulos y preciso fechas de puestas teatrales. Igual Oscar Sakkal. Y acompañaron, asimismo, Liliana Stella, Marcela kisman, Elías Sakkal. Además, hablaron de teatro infantil, un género que López Vidal cultivó, también.

Oriana muestra un programa de las obras de López Vidal

Luis Polizzi, actor del grupo, pero además fileteador, entonces mostró la placa que creó con el nombre del teatrista, para instalar sobre el marco de la puerta de ingreso a la sala. El nombre de López Vidal es una declaración de principios, además. Lo mismo el definir el flamante espacio artístico de Villa Adelina (El Indio 1715) como Club Cultural.

Los artistas buscan recrear en el Club Cultural Buen Día Día, los pioneros clubes de barrio, sociedades de fomento. Donde la vecindad encontraba lugar para distenderse de la semana de trabajo. Pero también utilizaba el lugar para reflexionar y debatir el destino del barrio, sus necesidades, sus sueños para las generaciones que los secundaran en la vida.  

Gustavo Camps

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