Derechos Humanos, En la región, Tigre

Lucha obrera: A 50 años de la toma de ASTARSA

El “Chango” Sosa testigo viviente y militante activo en ASTARSA

El “Chango” Sosa testigo viviente y militante activo en ASTARSA

En la parroquia Ntra. Señora de Carupá la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte recordó con una charla debate los 50 años de la toma del Astillero Astarsa por trabajadores que reclamaban medidas de seguridad en los métodos de trabajo. Corrían los años ´70 y cada vez que ASTARSA botaba un barco de gran porte, en la construcción habían muerto uno, dos y a veces más obreros. Un panel con expertos -el derecho, investigadores y Juan Carlos Chango Sosa –trabajador sobreviviente de aquellos años-, analizaron la toma a la luz del genocidio de la última dictadura cívico militar.

El experto San Juan destacó las reivindicaciones de ASTARSA como avanzadas a su época

“Venga venga compañero/que acá se está luchando/ por el control obrero” gritaban los obreros de ASTARSA en 1973, cuando las malas condiciones de trabajo no daban para más. La frase la rescató, Claudio San Juan, experto en seguridad del trabajo y miembro de la Red Euro-Latinoamericana de Análisis sobre Trabajo y Sindicalismo.

Además la refrenda, Juan Carlos Chango Sosa, que hoy en día pinta canas pero entonces era uno de los más jóvenes trabajadores de su grupo de militancia y de allí el apodo. “Había todos los días accidentes. Cada barco se llevaba un muerto o dos, o más. Y la patronal no reconocía las enfermedades profesionales”, señalaba Sosa.

Ambos con Victoria Basualdo, investigadora del CONICET y testigo especialista en los juicios de lesa humanidad contra empresarios; y Exequiel Uriarte, abogado de la Secretaria de Derechos Humanos de Nación en esos mismos juicios, conformaron un panel para recordar los 50 años de la toma de ASTARSA el 30 de mayo de 1973.

Acto de memoria

La investigadora Basualdo observó que la represión tuvo motivos evidentes

Lo organizó la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte (CMVJZN). La charla se iba a hacer en el Espacio de la Memoria Pancho Soares, dentro del predio de la parroquia Ntra. Señora de Carupá. Pero los participantes excedieron la capacidad del lugar y directamente se utilizó la parroquia pegada al sitio, para el encuentro.

Ofició de moderadora Manuela Schuppisser, nieta de Rufi Gastón, reconocida referente de la CMVJZN; y de Aldo Ramírez, trabajador del Astillero ASTARSA, desaparecido. Entre el público había militantes de organismos de derechos humanos; referentes y dirigentes políticos de la región y funcionarios de municipios.

“Lo que hicimos acá –explicó, Adriana Taboada, de la CMVJZN- es un acto de memoria. Recordar que la toma de ASTARSA fue un momento victorioso. Donde los obreros organizados pudieron concretar mucho de lo que reclamaban. (…) El 24 de marzo (de 1976, inicio del golpe) se llevaron a 60 trabajadores. Y en esa represión aportaron la empresa y el sindicato burócrata y entreguista”.

En efecto, los expertos, igual que Sosa (en rigor no habían acordado complementarse en la charla), coincidieron en que, como decía otra consigna más general y posterior: “no hubo errores, no hubo excesos”. Sino que, la matanza de la última dictadura, apuntó a exterminar la lucha contra un modelo social y económico de explotación.

Justamente en esta línea la investigadora Basualdo, a su turno, explicó y puso en relación dos puntos. Primero “la lucha de ASTARSA muestra un proceso de activismo enorme” por parte de “delegados y comisiones internas” con “llegada a las bases”. Luego “ese proceso de lucha es crucial para entender el terrorismo de Estado”.

La toma

Taboada (parada) reivindicó el acto de memoria como motor del acontecer presente

El “Chango”, como testigo viviente y militante activo por aquellos tiempos, abrió la charla con una descripción clara de lo que eran aquellos años de trabajo. Recordó cómo una semana antes de la asunción de Héctor J. Cámpora en el gobierno nacional, “hay un explosión y un compañero literalmente sale prendido fuego”.

La planta era similar a ”una gran campana” donde “soldadores y cortadores de chapas estaban todos juntos”. Aquel trabajador era José María Alesia. En ese contexto, relató Sosa, deciden parar la planta en reclamo de condiciones dignas de trabajo. Allí se gestó la otra recordada consigna: “Queremos que sea un astillero y no un matadero”.

Sosa relató que en una asamblea –el 24 de mayo- la burocracia sindical de navales “informa” que se puede levantar el paro pues Alesia mejora. Sin embargo paralelamente llega la noticia de que ha muerto. Él no se refiere a esto; pero hay que tener en cuenta que entonces la comunicación era en presencia o telefónica, sin más.

A esa altura de los acontecimientos, el Chango, que en definitiva era un activista, ya había sido despedido. Con la muerte de Alesia los trabajadores deciden no solo continuar la huelga sino directamente tomar la planta, incluso con sus directivos adentro, para ser escuchados. Eso tendrá lugar el 30 de mayo de 1973, señala Sosa.

También recuerda cómo se organizó la toma sobre la marcha. “Compramos cigarrillos y naipes. También convencimos al concesionario de que cocine para nosotros”. Y no pasó por alto la solidaridad de las familias de los trabajadores que se acercaban a la plata. Sosa relata, asimismo, que se discutieron las reivindicaciones a exigir.  

Reivindicaciones

El abogado Uriarte, de la Secretaría de DDHH de Nación, observó cómo la represión se puede leer en las actas empresarias

Así, acuerdan en que había que sumar reclamos Y llegan a cinco puntos: los salarios caídos, la reincorporación de despedidos por razones políticas y gremiales, el despido del equipo de seguridad que había puesto la empresa, que no se haya represalias por la toma. Y uno crucial: el control obrero de la seguridad e higienes del trabajo.

La patronal aceptará cada uno de los reclamos. San Juan, a su turno, podrá de relieve que el control obrero, con antecedentes en el modelo obrero italiano, era de avanzada el proponerlo. Y también el haberlo conseguido. En la práctica se trataba de un equipo compuesto solo por los propios trabajadores y con inmunidad gremial además

En esta línea reveló que en la actualidad, a 50 años de aquella reivindicación lograda en ASTARSA, el Congreso nacional mantiene cajoneado, y tal vez nunca llegue a ley, un proyecto para crear una comisión mixta, de obreros y patrones, de seguridad, salud y prevención de riegos de trabajo. Algo de menor peso a lo conseguido en ASTARSA.

Sosa también había revelado que luego de esos cinco puntos, también consiguieron llevar la jornada laboral a seis horas por trabajo insalubre. Que el médico se mantenga en la planta durante la jornada laboral completa. Y que se entreguen 2 mudas de ropa de trabajo cada tres meses, y no 3 para todo un año como era lo usual. .      

San Juan, en esta línea, indicó que era notable como aquellos trabajadores de ASTARSA habían comprendido que “la monetización (mayor salario por trabajo insalubre) es una trampa” y que además “la salud no se delega”.  E indicó que aquellas reivindicaciones  eran ejemplo para otras comisiones internas.    

Terrorismo de Estado

También la investigadora Basualdo dio cuenta de que en materia laboral los actuales son “tiempos difíciles” para el campo de las y los trabajadores, en relación a los años ´70.También explicó que las de aquellos años tenían antecedente creciente desde mediados de 1950. Pero ASTARSA era un caso clave a nivel latinoamericano.

Sobre el terrorismo de Estado, Basualdo explicó que  “no solo estuvo motorizado por los militares. Sino que hubo una relación estrecha entre sindicatos y empresas”. Y esto se vio muy claramente en casos como los de ASTARSA, Ford, Lozadur y otras plantas. “En el contexto laboral era clarísimo el proceso represivo”, señaló.

La investigadora también explicó que la represión de la dictadura revela “cuestiones que se trataron de desarticular”. También valoró los juicios que involucran a empresas y empresarios en la represión. Y lamentó las muertes, en la impunidad, del azucarero, Carlos Blaquier. Y del reo condenado en la causa Ford, Héctor Sibilla.

Para la experta del CONICET  y de FLACSO, “las luchas de ASTARSA iluminan hasta la actualidad el derecho a luchar por reivindicaciones laborales”. Y en esta línea puso de relieve reclamos actuales como los de las y los trabajadores del subte por la exposición al  asbesto, una sustancia que origina afecciones pulmonares irreversibles.

Uriarte, el último de los oradores, que desde la Secretaria de Derechos Humanos trabaja, por ejemplo, en la causa por 24 trabajadores secuestrados dentro de la empresa Ford, señaló: “lo que encontramos en las actas de directorio fue determinante. Ahí pudimos ver la actitud de la empresa y los directores”.

Pasado que ilumina

Witis: «la lucha, algo parecido a perseguir la felicidad»

Durante el evento se leyeron infinidad de adhesiones de entidades, organismos de derechos humanos e instituciones políticas y sociales. Solo por citar, Las madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, particularmente Taty Almeida de esta entidad. El comprometido abogado, Pablo Llonto. Abuelas de Plaza de Mayo.

Hacia el final se recordó la figura de, Luis Venencio, otro de los trabajadores que estuvo en la toma de ASTARSA. Jorge Carrizo, del sindicato de Judiciales (ABJ), observó cómo los apellidos de empresarios y represores se repiten en el tiempo “Y por eso se hace tan difícil el trabajo de los organismos de derechos humanos”.

Luego Virginia Baldo, de la Comisión de DDHH Pancho Soares, leyó un poema alusivo. Y, Hugo Cacho Hidalgo, de la CMVJZN, aportó una nota en prosa que no pudo terminar de la emoción. También Jorge Witis, de la Comisión, reivindicó la el compromiso social y político como “algo parecido a perseguir la felicidad”.

Taboada, tras la charla, señaló que la importancia de los actos de memoria es “que no se conviertan meramente en un ritual”. Y en esta línea explicó que “Lo de ASTARSA es una victoria. Acá pudimos ver esta situación desde lo que hace al proceso de justicia, y a lo pendiente que es el juzgamiento de la responsabilidad empresaria”.    

Para Taboada: “Tomando palabras de Pilar Calveiro, hacer presente el acto no solo es repensar el pasado sino iluminar el presente. Bueno, en este acto de memoria, que es lo que hicimos hoy acá, el pasado nos sigue iluminando. Tenemos materia pendiente. Y la vamos a tratar de concretar victoriosamente”.

Gustavo Camps 

  1. JUAN JOSE PRADO

    Con actos como el realizado, una suerte de DESPERTAR LA MEMORIA, nos permite comprender el presente y determinar con certeza cual es el camino hacia el futuro.
    El futuro con aquellos que reivindican MEMORIA PAZ JUSTICIA… juan jose prado

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