Artes, Concejo Deliberante, San Isidro, Visitas guiadas

Meijide en el Concejo Deliberante de San Isidro

El sábado 11, a las 19,30, visita guiada por la muestra y proyección de una escena de la película, La Clinica del Dr. Cureta (1987)

El sábado 11, a las 19,30, visita guiada por la muestra y proyección de una escena de la película, La Clinica del Dr. Cureta (1987)

El reconocido artista sanisidrense, Jorge Meiji Meijide, oriundo de San Fernando, expone obras de su autoría en diferentes técnicas, Y no faltará el personaje paradigmático de su paso por la historieta –como guionista, también-  el Dr. Cureta, un médico empresario corrupto, bien de nuestra época –aunque nació en los `80- que dirigía, La Ponderosa, una clínica donde por buen precio se podía encontrar de todo, menos salud. Este sábado 11, a las 19,30, habrá una visita guiada y la proyección de una escena de la película, La Clínica del Dr. Cureta (1987 Fischerman).

Figuras humanas, objetos, la ciudad, el cambio climático, figuraciones narrativas. Técnicas como litografía, serigrafía, grabado y dibujo. Esos ingredientes conforman, Una Mirada, la muestra que Jorge Meiji Meijide, exhibe en el salón de arte, del Concejo Deliberante de San Isidro (25 de Mayo 459, hasta el miércoles 15, de 8 a 17, con entrada gratuita.

Sin embargo, este sábado 11, a las 19,30, hay oportunidad de recorrer la muestra con una visita guiada. Y como bonus, la proyección de una escena del filme, La Clínica del Dr. Cureta (A. Fischerman 1987). Este personaje, presente como dibujo para ver en el salón, es creación de Meiji –como guionista- y su colega Eduardo O. Camilongo Ceo.

Cureta adelantado

El Cureta de los `80 creación de Meiji es un médico empresario capaz de cualquier cosa para ganar y hacer negocios con la salud. Hay que decir que en la Argentina actual más de uno lo consideraría “héroe” o “benefactor social”, porque, claro, Cureta bregaba por el libre mercado en la salud, y aborrecía a los médicos que seguían el juramento hipocrático.     

Respecto a la obra de Meiji, como artista visual, se destaca la elaboración. El anclaje en motivos y figuraciones concretas, lejos de lo conceptual, la abstracción, ni necesidad de texto. Las obras de Meiji destilan oficio, trabajo, trazos, articulación de objetos, coloración. Un minimalismo que abraza al espectador y lo invita a sumergirse en cada cuadro.

Lo social, además, está presente en cada creación del artista para interpelar. Quien se para frente a un cuadro de Meiji entonces, no se va a retirar indiferente. Por eso una buena forma de encarar el recorrido que propone Meiji es tomarse el tiempo para mirar, interiorizarse con la vista predispuesta en esos universos que se tienen delante y animarse al viaje.

Gustavo Camps  

Dejar una respuesta