Una sesión del Deliberativo que iba a expresar su oposición al proyecto inmobiliario en la barranca se suspendió, ayer jueves. Porque el oficialismo –una alianza entre el PRO, La Libertad Avanza y Convocación por San Isidro- no dio quorum. La barranca sanisidrense es una formación geográfica natural de alto valor ambiental y paisajístico. El Ejecutivo modificó el código urbano para flexibilizar los negocios inmobiliarios en el distrito, pero había asegurado que preservaría la barranca. Este proyecto, de 30 viviendas multfamiliares, lo contradice.

El frío no amedrentó a gran cantidad de sanisidrenses que ayer jueves, a última hora de la tarde, fueron al Concejo Deliberante a una sesión convocada por no oficialistas y opositores al intendente Ramón Lanús. Se iba a debatir una resolución de expresión contra un proyecto inmobiliario que promueve el Ejecutivo en la barranca sanisidrense.
La barranca sanisidrense es un accidente natural que divide la región transversalmente en una zona alta (al oeste) y una baja cercana al rio (este). Junto con los humedales, la barranca tiene gran valor ambiental y paisajístico. Así, incluso se trató, cuando el oficialismo llevó al Deliberativo un proyecto de modificación del Código de Ordenamiento Urbano.
El oficialismo logró aprobarlo. Y se recordará que el argumento principal del oficialismo –a cargo del concejal informante, Ricardo Antoniassi- fue que se apuntaba al “cuidado” de la zona de la barranca natural como “área intangible de protección ambiental”. Y, entre otros, a “proteger” edificaciones anteriores a 1946; y la costa de construcciones de viviendas.
Sesión extraordinaria

Bueno, en un predio en la barranca, a la altura de la calle Alvear al 1.400, en Martínez, el oficialismo ahora promueve la construcción de un desarrollo inmobiliario de 30 viviendas multifamiliares, de un particular. De acuerdo con disposiciones vigentes hasta ayer jueves la vecindad podía presentar sus opiniones y objeciones a la obra. Y así lo hicieron.
Ayer jueves, asimismo bloques de concejales opositores y no oficialistas decidieron acompañar a la vecindad que se oponía a la construcción, con una resolución de expresión también en contra del desarrollo inmobiliario. Para eso plantearon una sesión extraordinaria, a las 18, que para validarse debía tener presentes al menos 13 ediles.
Hubo concejales y concejalas de Fuerza Patria, Frente Renovador y Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que incluso se habían opuesto a las modificaciones al COU, pues preveían que esto podía pasar. Y de Acción Vecinal San Isidro es Distinto –que habían decidido abstenerse, entonces- y del Partido Demócrata (PD), que hasta habían votado afirmativo.
En síntesis, esos bloques sumaron 12 concejales. Pero la ausencia del oficialismo y sus aliados -PRO, radicales, La Libertad Avanza y Convocación por San Isidro, 13 en total- hecho por tierra la sesión por falta de quorum. En lugar de resolución, hubo un encuentro de los ediles con los vecinos en el salón de ingreso al recinto.
Vecinos y oposición
Allí, en conversaciones, se hizo referencia a expedientes con objeciones presentados al Ejecutivo. Uno de más de 27 fojas con importante data de antecedentes, fundamentos, información fidedigna y análisis de alteraciones y efectos negativos que causará la construcción del complejo edilicio y de condominio, en la barranca.
Otro muy similar, de la Asociación Amigos del Árbol, que específicamente estudió el impacto ambiental de una firma -Soil Keeper SA- que presentó el particular desarrollador. Y aporta lo que analiza como errores u omisiones de ese informe encargado por el desarrollador. También se presentó con adhesiones de vecinos de la barranca sanisidrense.
En la conversación con los vecinos presentes, la concejala Manuela Schuppiser (MDF) explicó que estaba en el Concejo, el edil oficialista, Juan Bautista Ocampo (Convocación). Y le pidieron que se ingrese al recinto, se verifique la falta de quorum y luego se levante la sesión reglamentariamente. Pero Ocampo no accedió, ni dejó entrar al público al recinto.
En diálogo con Denorteanorte.com Schuppiser explicó: “Cuando nosotros no apoyamos la modificación del COU en el punto específicamente de la barranca hablamos de esta cuestión de la ambigüedad del artículo. Porque, más allá de la intangibilidad que enuncia, habla de que la oficina técnica puede hacer alguna revisión de cada proyecto”.
Y agregó sobre el COU reformado: “No tiene un lineamiento exacto para todos los emprendimientos inmobiliarios por igual. Ahora bien, si este desarrollo que se propone para la barranca fuera de una vivienda, no habría problema. El tema es que el COU dice que no se pueden construir multifamiliares, que es lo que ellos están proponiendo”.
Institucionalidad

Schuppisser también criticó que el oficialismo cerrara el recinto en lugar de seguir los pasos reglamentarios. “Importa la institucionalidad. Hubiera sido ideal que en ese piloncito (de objeciones) que supuestamente van a estudiar el intendente y los funcionarios, exista también la voz de las y los concejales. Pero no hubo forma”.
Para Schuppisser: “Entonces, esto habla también de querer ocultarle la verdad al vecino. Ahora hay que esperar 30 días corridos para que se reciba una respuesta de esos informes de objeciones que presentó la comunidad. Se supone que el intendente o sus funcionarios a cargo del área tienen que dar cuenta de las objeciones y hacer una devolución”.
Por su parte, el edil Walter Pérez (Acción Vecinal San Isidro es Distinto) explicó: “No es construcción de viviendas, sino de edificios, departamentos multifamiliares. Si fuera vivienda unifamiliar sería lógico, es una propiedad privada. Pero hablamos de viviendas en forma de edificio de departamento, que va a afectar la barranca”.
También destacó que “ellos dicen que es una propiedad privada. Que tiene derecho. Pero no tiene derecho a esto. Es una interpretación libre del intendente de un artículo del COU y que no es vinculante. Y lo que está buscando es obviamente un negocio inmobiliario político que va a perjudicar a todo San Isidro. Él tiene hoy la firma para evitar que esto se haga”.
Acta de defunción

“Nosotros –señaló Pérez- queríamos una resolución oponiéndonos a este proyecto en representación de los vecinos. Lo mismo que hicieron los vecinos, que firmaron actas, juntaron firmas colectivamente. Los representantes del pueblo queríamos decir que no. No podemos impedirle al Ejecutivo lo que haga. Pero sí podemos manifestarnos nosotros”.
Y sostuvo: “Pero la realidad es que es sistema de gobierno que tiene este intendente es bastante dictatorial”. Luego señaló que en adelante “Nosotros vamos a seguir manifestándonos por todas las vías que sean necesarias. Desde las jurídicas y judiciales hasta los medios, nuestras redes sociales y en el recinto”.
La concejala, María Inés Feldtmann (PD), luego, explicó: “Nosotros habíamos votado la intangibilidad de la barranca en la última modificación del COU. Y ahora aparece este proyecto de viviendas multifamiliares. Que, en una zona que es residencial y de baja densidad, que son todas casas con jardines, no es factible hacerlo, entonces”
“Un edificio con 30 departamentos –evaluó, además- altera la barranca porque tiene niveles subterráneos con cocheras, una pileta gigantesca que va a perjudicar la identidad del barrio y romperá la continuidad del paisaje costero. Entonces, de eso queremos preservarla y creemos que la autorización de este proyecto sería un acta de defunción de la barranca”.










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