Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, Opinión, Política, Por Juan José Prado

Por algo será: 50 años del golpe de Estado genocida

Quema de libros durante la última dictadura cívico militar (foto ilustrativa UBA)

Quema de libros durante la última dictadura cívico militar (foto ilustrativa UBA)

Por Juan José Prado*

Por algo será. Un concepto para recordar en nuestros días, desde aquellos años de terror desde 1976.   Los de la vigencia del terrorismo de Estado.  Los de las detenciones ilegales, secuestros, torturas, y desaparición sistemática y planificada de todos aquellos que no comulgaban con el mando que nos gobernaba.  «Por algo será» para naturalizar el horror.

Algo habrán hecho. El “por algo será” caló en lo más profundo de la sociedad de la época para poder sobrellevar la indiferencia al terror. «Por algo será” que periodistas, médicos, judíos, homosexuales, estudiantes resultaran secuestrados, torturados y desaparecidos, cuando reclamaban por sus derechos ciudadanos. Así se los repelía sin cuestionamiento.

«Por algo será» que los estudiantes pedían el boleto estudiantil. O los jubilados protestaban por el cercenamiento de sus haberes. O los trabajadores eran despedidos sin compensación alguna. Y así muchos terminaron en un basural acribillados a balazos, o tirados, muertos, a la vera de un camino, ante la mirada indiferente de los que transitaban.

Subversión

“Por algo será” que estaban sin vida es ese lugar. Mejor seguir adelante, sin comentar. Y la vida continuaba ante la inacción de los que veían secuestrar, reprimir, reclamar. En las universidades se imponía el “conozcamos a nuestro enemigo”, con la firma de Juan José Catalán, su Resolución 538; y su opúsculo, La Subversión en el Ámbito Educativo.  

Se imponían la lectura y el aprendizaje con autores impolutos. La libertad de leer lo que se sintiera en ganas era “subversivo”. En las escuelas primarias y secundarias igual.  Reclamar por la Constitución, leerla, también era un acto de “subversión”. El ayudar al necesitado, formar parte de una cooperativa o de una cooperadora escolar, era subversión.

En resumidas cuentas, si no se pensaba como los jerarcas del “Proceso”, se formaba parte del “terrorismo internacional marxista”. Un delirio, pero era así. Todos nuestros actos estaban regulados por el poder autoritario. Y en caso de discrepancias venía la sanción: desaparición, secuestro, tortura ¿Y el motivo? Por algo será.

* Abogado. Ex presidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires AABA. Miembro de la Mesa Directiva de la APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos). Gran Maestro de la UBA.

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