El dirigente de Política Obrera, Marcelo Ramal, analizó la situación del sector de las y los trabajadores tras la aprobación de la ley bases. Durante una charla en el centro cultural Tiempos de la Memoria, en Puente Saavedra, el referente trotskista advirtió que las políticas del gobierno -que ha dicho que la ley bases es una herramienta fundamental para su gestión- llevan a la recesión. También afirmó que “el corazón, su núcleo” es la precarización laboral. Criticó los recortes del gobierno para mostrar “un equilibrio fiscal inexistente”. Y advirtió que “estamos asistiendo a un derrumbe financiero” del país.

Durante una charla sobre la ley bases y la situación del sector trabajo, tras la aprobación, el dirigente trotskista, Marcelo Ramal consideró que la norma, por sobre todas las cosas, en un arma del gobierno para atacar al sector de las y los trabajadores, hacer caer derechos labprales adquiridos y flexibilizar las condiciones de contratación.
Contundente, Ramal señaló la contradicción de la ley al hablar de modernización laboral cuando “retrotrae el sistema laboral 150 años atrás”. El referente trotskista también observó que el avance contra esos derechos “se da en un escenario económico del que no se necesita ahondar demasiado. Es comparable con la situación en pandemia”.
Ramal también caracterizó como “agresión” el hecho de que, por ejemplo, la industria del neumático suspenda personal y adelante períodos vacacionales. Como prólogo, según consideró, a los despidos. También observó que “el recurso preventivo de crisis traslada a la clase obrera, la crisis que generó el gobierno que ellos apoyaron”.
Reforma laboral

Además, puso en tela de juicio la falta de recursos que aducen las corporaciones. Cuando en 2023, hace un año tan solo, se discutía en las industrias la apertura de nuevos turnos. Para Ramal, “el corazón de la ley bases, su núcleo, es la reforma laboral”. En esta línea repasó puntos del capítulo laboral negativos para las/los trabajadores.
Se refirió al alargue del periodo de prueba. Pero sobre todo, criticó el hecho de que “la ley bases separa de la Ley de Contrato de Trabajo (Nº 20744/1974) al trabajador precarizado» que debe anotarse en el Monotributo y facturar por su trabajo en relación de dependencia, y “anula la presunción de relación laboral”.
Ramal explicó que el “seguro por despido” tiene detrás “un sentido político de terminar con las indemnizaciones”. Y equiparó el seguro con la ART al considerar que si “la legislación sobre ART hace que el trabajador no pueda hacer juicio por accidente de trabajo”, el seguro por despido servirá para eludir juicos por despido sin justa causa.
También observó que el erróneo el sentido que la ley bases le da al derecho de huelga como una decisión individual de un trabajador. “El derecho de huelga solo se ejerce colectivamente y solo es ejecutado por las y los trabajadores como clase. Mirá si un trabajador se va a levantar .una mañana y va a decir “hoy hago huelga”, es absurdo”.
En esta línea criticó las declaraciones mediáticas del secretario de Trabajo, Julio Cordero, donde el funcionario sostenía que el derecho de huelga surge cuando el trabajador en su fuero íntimo decide ir a la huelga. Ramal, no sin sorna, señaló: “es lo mismo que si decidiera hacerse mormón, hincha de Tigre o socio de una biblioteca”.
Ataque

El referente trotskista explicó, asimismo, que “este ataque a la clase obrera no solo es un recurso de Milei para tender dentro a la clase capitalista. Además, es lo único que le queda para ofrecerles”. Y señaló que el disparo del dólar, el giro de oro a Inglaterra y la negativa del FMI de mandarle más fondos, dan cuenta de la situación alarmante.
“Estamos asistiendo a un derrumbe financiero”, resumió Ramal. “Y se destartala el sistema pues Milei y (el ministro de Economía) Caputo armaron un salvataje a los acreedores de la deuda pública”, afirmó. También consideró que “armaron una situación de equilibrio fiscal inexistente, ficticia, que no se sostiene en ningún país”.
Ramal señaló que en este contexto “caen los títulos de deuda pública pues el gobierno no puede afrontar esa deuda (…)”. Por otra parte, agregó, “cada vez más la deuda del Banco Central se va pasando al Tesoro, con una diferencia, el Banco Central imprime, pero la deuda del Tesoro está sujeta a los gastos del Estado”.
Trabajadores protagonistas

Ramal explicó que por esa razón hay recortes en educación y otras obligaciones del Estado. Y los acreedores se inquietan también por la protesta social, dado que “se trata de una deuda que se puede afrontar solo con promesas de mayor ajuste. Por eso las acciones de los bancos argentinos -entre los acreedores- se vienen abajo”.
Para Ramal “está la percepción de que la Argentina esta nuevamente a las puertas de una cesación de pagos”. El referente trotskista, asimismo, consideró que de allí la presión del agro (que exporta) y del FMI -que tiene acreencias en dólares para cobrar- para que el gobierno devalúe. “Y si Milei devalúa vuelven el 20% o el 30% de inflación”.
Ramal criticó el hecho de que los trabajadores no aparecen como protagonistas en este contexto.Críticó a la CGT “En esta crisis -señaló- tiene que aparecer la clase obrera como protagonista. Sobre todo la de las grandes fábricas”. También convocó, especialmente, a “las fuerzas de izquierda a que se unen y coordinen un plan de acción”.










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