Concejo Deliberante, San Isidro, Urbanismo

San Isidro: código urbano modificado y vecinos desilusionados

El oficialismo logró imponer las modificaciones en el COU, pero los vecinos no se callaron

El oficialismo logró imponer las modificaciones en el COU, pero los vecinos no se callaron

En una sesión ríspida, el oficialismo sanisidrense logró aprobar las modificaciones al Código de Ordenamiento Urbano COU que envió el intendente Ramón Lanús. Con 14 votos de oficialistas y aliados; 10 de la oposición peronista; y 4 abstenciones de la oposición possista el proyecto se convirtió en ordenanza. El inicio de la sesión, a mediodía, se demoró pues no pudieron entrar todos los vecinos que se habían anotado. En la calle montaron carteles, hubo cánticos contrarios al COU. Y en la sala de ingreso hubo forcejeos –sin detenidos- con policías. Los menos que pudieron ingresar también expresaron su oposición en las gradas, con abucheos y carteles.

El presidente del Concejo, Àlvarez, con ediles opositores y oficialistas analizan la situación afiera del recinto

El Deliberativo de San Isidro, con mayoría de oficialistas y aliados (14) aprobó nuevas reglas de construcción para la costanera municipal; la barranca en el sector céntrico; y en zonas de Villa Adelina y Boulogne –corredores de avenidas Ader, Rolón, y Paraná-av. De Mayo-. El peronismo se opuso (6) y el possismo (4), también opositor, se abstuvo.

La sesión ordinaria de la jornada, ayer miércoles, la quinta, fue tensa. Pues la aprobación de nuevas reglas del COU, sobre todo para Villa Adelina y Boulogne, no encontró el eco de gran parte de la vecindad de esas zonas. Y así se los venían haciendo saber a la intendencia, desde fines de marzo último cuando ingresó su proyecto.

Tensión al ingreso al recinto, no todos pudieron

Ayer antes de la sesión, programada para mediodía, grupos de vecinos/as montaron banderas, pancartas y carteles al ingreso al Deliberativo, sobre la calle 25 de Mayo. Hubo cánticos contra la modificación del COU. Algunos vecinos incluso se colocaron caretas de “Anónimus” para mostrar en las redes (luego ediles opositores las colgaron en sus bancas).

Dos proyectos

Básicamente, las y los vecinos del oeste del distrito reclamaban ser escuchados, en cuanto a cómo quieren ver sus barrios, e información pormenorizada del proyecto del Ejecutivo. La arquitecta, Alejandra García, de Villa Adelina, por ejemplo, lo dijo claramente: “Nos hubiera gustado participar. Nunca nos permitieron participar”. Se refería a lo aprobado. 

Al ingreso al recinto, por otra parte, varios vecinos/as se encontraron con que no se les permitía el ingreso. Esto generó rispideces. También hubo forcejeos con la policía asignada. Y los propios ediles opositores pusieron paños fríos y contención. Con lo cual el inicio de la sesión se atrasó. Y hasta comenzó solo con el quorum legal, cuando estaban los 24 ediles.

La barra con vecinos y sus carteles contrarios a la modificación del COU

El desarrollo de la sesión tampoco fue tranquilo. Varias veces en la tarde –hubo muchos expedientes tratados no solo el del COU- el presidente del cuerpo, Jorge Álvarez –un avezado concejal y político- tuvo que pedir silencio a la barra, para que los concejales –sobre todo los oficialistas- pudieron dar sus opiniones sin interrupciones.  

Se trataron dos proyectos. El del oficialismo, por mayoría, defendido por el bloque Primero San Isidro, y sus aliados (Convocación por San Isidro, Partido Demócrata, La libertad Avanza). Y el del peronismo, de minoría, presentado por Fuerza Patria, el Frente Renovador dentro de Frente Patria FRFP y el bloque del Movimiento Derecho al Futuro (MDF kicillof).

El argumento principal del oficialismo –a cargo del concejal informante, Ricardo Antoniassi-  fue que se apuntaba al “cuidado” de la zona de la barranca natural local. A “proteger” edificaciones anteriores a 1946, como patrimonio arquitectónico. Además, a “preservar la costa” de construcciones de viviendas. Y “revitalizar” parte de Villa Adelina y Boulogne.   

Posturas

Concejal Antoniassi, informante por el oficialismo. detrás los carteles de vecinos

Sobre estas localidades Antoniassi sostuvo que “no se desarrollaron”, “no crecieron” y hasta tienen la misma población desde hace años (en rigor, San Isidro en general mantiene su población de hace años). Y llegó a decir que era una zona “degradada” y “de baja”. Y las describió (exageradamente) como áreas industriales en su mayoría.

Antoniassi evaluó que el proyecto aprobado “va a marcar una bisagra”. Y comparó la “evolución” que le esperaba a Villa Adelina y Boulogne con el barrio La Calabria, lindero a Beccar (reconocido por sus residencias pequeñas). Y señaló que las modificaciones en el COU beneficiarían a jóvenes que decidan quedarse a vivir en el distrito.

Concejal Diaz (frente), informante de la oposición peronista

No en particular en el informe, pero esta y otras intervenciones por el estilo, enervaron a las y los vecinos que viven en esas zonas y para nada las ven como las describía Antoniassi. De hecho, en un momento de su intervención, el edil tuvo que revelar que él vive en Boulogne (no dijo si en una casa tradicional, o un barrio privado posterior).

Por la oposición de Fuerza Patria, el concejal informante, Marcos Díaz, critico, evaluó que el proyecto en debate era similar al que se había presentado y retirado en la primera parte de la gestión –Lanús aun no tenía mayoría en el Concejo-. El cual, dijo, “estaba destinado a facilitar grandes emprendimientos inmobiliarios” y destacó: “Esto hoy no ha cambiado”.

Díaz también reveló que en la franja costera sí se podrán construir emprendimientos comerciales. E informó que su bloque buscaba una costa pública libre totalmente de construcciones. El, para el caso del oeste, señaló que los metros cuadrados permitidos de construcción, por lo poco (35m”) disminuyen la calidad de vida.

Debate

Concejala Manu Schuppisser: ¿qué van a comprar si no hay un mango?

También criticó que no se admitan cocheras, algo negativo para el tránsito actual. Y sobre todo criticó que “No hubo una sola consulta a los vecinos sobre lo que van a hacer en Villa Adelina y Boulogne”. Este fue punto de debate pues los vecinos/as coincidían con Díaz (lo dice la vecina García más arriba). Y el oficialismo aseguró que si hubo consultas.

Otro punto de debate se planteó en los metros cuadrados de construcción. Para el oficialismo 35m2, si la demanda (el mercado al comprar, construir o alquilar) aceptaba, estaba bien planteado. Para la oposición esa medida no garantizaba calidad de vida, pues el metraje usual y saludable para una pareja (dos personas) está entre 50 y 60m2.  

Justamente al momento del debate la edil oficialista, María Durand Aparicio –muy joven concejala- consideró positivo el cambio. Y corroboró que permitiría que los jóvenes como ella se queden en San Isidro. Consideró, como Antoniassi, que por ejemplo Villa Adelina es una zona “estancada que no crece”. Y valoró la iniciativa del Ejecutivo en modificar el COU.

A su turno, la edil Manuela Schuppisser, también joven, pero del MDF, señaló: “el gobierno promociona la compra, pero no hay un mango: Los jóvenes no tienen para el alquiler, menos van a poder comprar”. También puso en tela de juicio el momento para plantear la modificación del COU y dio a entender que se trataba de un “negocio inmobiliario”.

La edil, también opositora, Estefanía Rivadulla, consideró que las modificaciones tendrán “impacto negativo”. Y destacó que las zonas de Villa Adelina y Boulogne “necesitan equilibrio y planificación”.  Y Federico Meca, presidente del bloque FRFP reveló que en la costa el proyecto permite construir hasta 6,5 metros de alto a emprendimientos.

Costa libre o vetos

Concejal Meca reclamó infraestructura para el oeste y transparencia en la costa

“El tema de la costa lo veo como algo grave (…)” señaló. Y recordó que el intendente vetó una ordenanza que declaraba el Pasaje Águila (Martínez) como espacio verde protegido. “Te hace pensar. Dicen “queremos una costa libre, pero” (enfatizó) vetan el Águila como paisaje protegido; pero, se van a permitir construcciones hasta 6,5 metros de altura”.

Y entonces concluyó que se podrían permitir “un restaurancito, de 6,5 metros para arriba; un shopping; que puede ser de 6,5 metros para arriba; un centro comercial, de 6,5 metros para arriba”. En definitiva, concluyó: “estamos abriendo la puerta a que se llene la costa de emprendimientos comerciales. Y nos hablan de que no va a haber transparencia”.

Presidente del cuerpo, Álvarez, varias veces pidió orden y silencio al público

También consideró erróneo comparar las localidades de Boulogne y Villa Adelina –donde hacen falta obras de infraestructura como agua y cloacas, señalo-  con La Calabria. “Son barrios con idiosincrasias totalmente distintas. Fisonomías distintas. Esto lo puede entender alguien que nació y se crio en San Isidro, no en la capital”.  

El cierre de intervenciones, una vez más estuvo a cargo de los concejales informantes y se votó, tal como se informa más arriba. El oficialismo obtuvo 14 votos positivos, la oposición peronista 10 y los cuatro concejales possistas se abstuvieron. El proyecto votado fue el más importante de la jornada, no obstante, aún quedaba un rato de sesión.

Los vecinos

Vecinos: no los escucharon en su momento y se hcieron escuchar en el Concejo

En la vereda del Concejo, tras salir de la sesión, la vecina García, de la Asamblea del Parque Público del Golf, de Villa Adelina evaluó sobre la votación del COU: “Nosotros los vecinos nos vamos muy desilusionados. Porque realmente el oficialismo decidió cómo tenemos que vivir nosotros, los de Villa Adelina y Boulogne.”.

Para la vecina de Villa Adelina: “Decir que son localidades quedadas, olvidadas y prácticamente sin vida activa ni económica ni social –Villa Adelina y Boulogne- es un concepto de ellos. Utilizado para manipular y para favorecer negocios inmobiliarios. Y nos hubiera gustado haber participado. Nunca nos permitieron participar”.

García graficó, además: “De las reuniones de la Comisión de planeamiento, la única forma de participación fueron las cartas que enviamos. Que no sabemos si las han leído o no. Evidentemente (esta aprobación) era una decisión tomada desde el vamos. Sin informes previos, con datos falsos sobre densidades, población, la edad de las personas”.

Tierra de pioneros

Jornada de largo aliento en el Concejo

A futuro consideró: “Esto debe tener otras instancias. Entre todos lo vamos a pensar. Villa Adelina y Boulogne somos tierra de pioneros, de luchadores y como dije varias veces, en reuniones con los legisladores. queremos elegir nuestro destino, acercamos propuestas y trabajamos para eso. Lo mismo hicimos con el Parque del Golf”.

Y explicó: “No nos gusta que porque estamos del otro lado de la Panamericana elijan nuestro destino. Y otra cosa: ellos difaman y toman criterios que no son ni siquiera (reales).  Yo soy arquitecta, y se que podemos vivir en una vivienda de 35m2, una pieza o una trinchera. El tema es que no es la calidad de vida para San Isidro”.

“Tampoco puede ser –señaló la vecina- que se proponga solo para beneficiar desarrollos que no sabemos de qué tipo. (…) Los ciudadanos últimamente no tenemos suerte con nuestros representantes. Y esto no escapa a la realidad nacional o de otros lados. Así que nada, seguimos luchando para tener alguna vez el mejor Villa Adelina y el mejor Boulogne”

Gustavo Camps

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