Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

La hija de Diego Maradona (1960/2020), Giannina Maradona, prestó testimonio en el juicio por la muerte de su padre. Su declaración estaba prevista para la audiencia anterior. Por otra parte, la sorpresiva estrategia procesal del abogado de Luque -uno de los siete imputados-, permitió que su declaración fuera suspendida. Burlando, defensor de las hijas de Maradona, había declarado antes a la prensa “que estaban preparados para lo que viniera”.
En el anterior juicio, declarado nulo, Gianinna protagonizó un testimonio emotivo. Dijo en aquel momento: “Me costó mucho salir adelante. Hablé mucho con mi papá y le pedí morir, que me llevara con él (…). Tuve ayuda psicológica y psiquiátrica para salir adelante y poder ver a mi sobrina Roma (la hija mayor de Dalma) y criar a mi hijo Benjamín “.
También declaró entonces: “Mi papá estaba tirado en la cama sin querer levantarse. Estaba muy hinchado, sus ojos, sus manos. Yo le pedía que se levante, que venga al comedor conmigo. (Pero) no tenía ganas de nada. Sus ojos no se veían de lo hinchado que estaba. Hasta tenía una voz robótica, no era su voz”.
Y agregó en aquella testimonial: “Hablé con Luque y Díaz para decirles que estaba muy hinchado. Me decían que era normal”. Ella, en aquel momento, emotiva, evocaba cómo había percibido a su padre el 18 de noviembre de 2020, una semana antes de su fallecimiento, cuando lo visitó en la casa que habían alquilado en Benavídez.
Manipulación
En la actual audiencia, entre otros conceptos planteó, que el 25 de noviembre de 2020, le comunicaron que su papá “se descompensó”. Y le pidieron que “maneje tranquila”. Además, volvió a apuntar contra el psicólogo, Carlos Díaz, que le dijo, según su versión: “Pasó lo que tenía que pasar”. Y señaló: “Con Dalma decidimos que le hagan la autopsia”.
El testimonio de Gianinna Maradona se considera central para reconstruir el contexto familiar y médico en los días previos al fallecimiento del ídolo. “Yo confié, lamentablemente, ciegamente en estos seres, que lo único que hicieron fue dejar a mi hijo sin abuelo y a mí sin padre”, manifestó también la hija del 10.
Asimismo, denunció que en la vivienda donde falleció su padre, no había monitor, desfibrilador ni ambulancia. Esto pese a promesas del equipo médico. Y rechazó los señalamientos en su contra y aseguró que fue “víctima de manipulación”. “La manipulación fue absoluta y horrible, me siento una boluda”, expresó, visiblemente afectada también
Las defensas procesales
Para asegurar la protección y garantía de los derechos en la comunidad, la aplicación del código penal es una necesidad del hombre y también del Estado. Los profesionales del conflicto, abogados, adoptan coartadas procesales particulares que no excluyen la potencialidad de la práctica jurídica y judicial pero que, progresivamente avanzan.
Ese avance no excluye el ingenio para abrir guías retóricas o subterfugios judiciales para intentar, arduamente, cambiar las responsabilidades. Así, por ejemplo, la defensa de la psiquiatra Cosachov, solicitó suspender el testimonio de G. Maradona. Para esto alegó una posible “responsabilidad penal” por incumplimiento de deberes familiares. Y así surgen momentos tensos en la Sala, propios de la polémica judicial.
Los jueces, en definitiva, según sus convicciones tendrán la última palabra; deberán relacionar los hechos que se prueben con el derecho aplicable. El arduo debate, comenzó el martes de la semana última. Está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani.
La acusación pública la llevan Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, fiscales generales adjuntos de San Isidro. Con Luque, están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini.










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