Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

“Las pocas veces que lo vi, estaba hinchado”, declaró el testigo Martín Aníbal “Chori” Domínguez, el último encargado de la seguridad de Maradona, en la internación domiciliaria de Benavídez. También reveló que se lo comunicó al neurocirujano Leopoldo Luque. También lo señaló como el médico de cabecera del Diez.
Los fiscales de la causa Maradona, para el inicio del debate, después de la feria judicial de invierno, comenzaron con la declaración de un solo testigo. Martín Aníbal “Chori” Domínguez, el último encargado de la seguridad del célebre futbolista en la localidad de Benavídez. Rotaba cada semana con los compañeros Julio Soria y Julio César Coria.
Domínguez compartió con Maradona sus días en la casa del lote 45 del barrio San Andrés, donde el astro cursaba su periodo de externación, tras la operación de un hematoma subdural y un tratamiento contra la adicción al alcohol. Básicamente, el custodio volvió a ratificar su declaración efectuada en la instrucción.
Sus dichos resultan importantes porque, además, relató de manera minuciosa, las condiciones de deterioro físico que enfrentaba Maradona en la vivienda en sus últimos días. Aníbal «Chori» Domínguez, por ejemplo, especificó una salida en camioneta que no figura en los registros. y que le advirtió del estado de Diego a Leopoldo Luque, «su médico», dijo.
En el marco del juicio, el testigo explicó las reiteradas peticiones de auxilio, ante la evidente inflamación corporal del paciente, y la ausencia del especialista de cabecera. «Tenía que venir, recién se había operado, era el médico. Tenía que venir y no estaba viniendo. Y nosotros no podíamos con Diego, estaba de mal humor y trataba mal a todo el mundo».
Salida no informada
Las investigaciones presentadas, durante la audiencia, revelaron que, en los catorce días de internación domiciliaria, el médico principal solo acudió en cuatro ocasiones, en las fechas 17, 18, 20 y 22 de noviembre de 2020. «A mí constantemente me preguntaban cómo estaba Diego y yo respondía que tenía retención de líquidos», añadió el testigo.
En otros pasajes, Domínguez aseguró que en los días posteriores al 18, también advirtió que el excapitán del seleccionado argentino estaba hinchado: «Yo constantemente lo notaba que tenía retención de líquido». El testigo reveló que el 20 de noviembre de 2020, cinco días antes del fallecimiento, salió del country con Maradona.
«Salimos del country andando con Diego. Salió y dijo ‘Chori vamos’, y se subió a la camioneta. Fuimos a dar una vuelta y volvimos. Quería salir de la casa», aseguró Domínguez ante las preguntas de Mario Baudry, abogado del hijo menor del Diez. Según los registros, ese día primero estaba la enfermera Gisela Madrid (41).
Luego, a las 19, la reemplazó Ricardo Almirón (42), que en ese momento describió que recibió al paciente «lúcido, ubicado en tiempo y forma». Ante ello, el juez Ortolani, le preguntó a Domínguez si le consultaron a alguien o quién se hacía responsable si pasaba algo con Maradona durante esa salida.
El testigo sostuvo: «Es que con el diario del lunes es otra cosa. Nadie le decía que no a Diego. Todos estábamos tratando de hacer lo mejor, pero se hacía lo que él quería. Si no lo llevaba yo en la camioneta se iba caminando o me iba a pelear». Domínguez recordó, que él manejó y que Maradona se sentó atrás junto a su sobrino Espósito.
Retención de líquidos
No recordó sí estuvo presente el enfermero de turno. En un momento, le dijo «¿Volvemos Diez?», y regresaron al barrio privado. La fiscalía, como prueba adicional, reprodujo una serie de chats y audios entre Luque y Domínguez, en donde el custodio le decía al neurocirujano, que Maradona tenía retención de líquido: «en la casa y en la panza».
Domínguez explicó: «Le decía a Luque que tenía que venir porque él era el médico«. El fiscal Patricio Ferrari indagó «¿Cuál era la respuesta de Luque?». «Me dijo que la retención es porque se había operado», respondió Domínguez. Y antes de finalizar, el fiscal consultó: «¿Luque le transmitió que dejó de ser el médico de Maradona?». Y el testigo contestó: «No».
Con la revelación de la salida no informada, el custodio Domínguez introdujo y aportó, en el debate, una información que hasta el momento no había sido declarada por ninguno de los testigos anteriores. La causa Maradona II está a cargo de los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Son juzgados bajo la imputación de homicidio simple con dolo eventual, el médico Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora Nancy Forlini, el médico clínico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermería Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.











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