Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

En el juicio II por la muerte de Maradona una enfermera afirmó que «faltaban cosas ante una urgencia». Se trata de Débora Mansilla, que atendió al astro del fútbol en internación domiciliaria en el country San Andrés, de la ciudad de Tigre. En especial, indicó las condiciones de seguimiento médico y, afirmó, que se trataba de «una casa común y corriente» en la que «faltaban cosas para poder trabajar ante una urgencia».
Mansilla declaró que fue una sola vez a la casa y no volvieron a llamarla. “Llegar al barrio era bastante inhóspito». «Me desvincularon porque supuestamente iban a hacer reducción de enfermeros porque Diego no quería tanta gente en la casa. Yo no tuve objeción”, dijo. Y sostuvo: «No había ni equipo de control de signos vitales, que yo llevé el mío. Y no había nada. No había ni desfibrilador ni caja de emergencia por un paro cardíaco o lo que sea».
Además de su testimonio, declararon dos enfermeros del equipo de atención. Aldo Arnez Zenteno y Diana Loreley Cáceres. Ambos y Mansilla pertenecían a “Medidom”, la empresa de cuidados domiciliarios contratada por “Swiss Medical”, para el tratamiento del exfutbolista. Formaban parte del grupo de WhatsApp “Tigre”, un chat clave en el caso, ya que, ahí era donde mantenían conversaciones y pasaban reportes.
Cáceres y Zenteno
Por ejemplo, avisaban si Maradona se dejaba tomar los signos vitales; si ingería los medicamentos; y hablaban sobre los estados de ánimo del ídolo. A su turno, Zenteno declaró que fue cuatro veces a la casa, para hacer «controles de signos vitales». «Para mí tenía que haber indicaciones médicas firmadas por un profesional, una ambulancia en la puerta para la atención de urgencia. Igual a Maradona yo lo vi bien», evaluó.
Cáceres en su declaración coincidió con Zenteno en esto último. Aunque aclaró que «no hacía un seguimiento a fondo» y «pasaba los reportes por el grupo de WhatsApp». Además de ellos tres, otros miembros del chat eran el coordinador del equipo de enfermería, Mariano Perroni; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico clínico Pedro Di Spagna; y otros enfermeros Ricardo Almirón y Dahiana Madrid.
Diego Maradona murió el 25 de noviembre de 2020. a los 60 años. Padecía un edema agudo de pulmón secundario y una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada. Por la muerte de Maradona, los principales imputados son los profesionales Leopoldo Luque –médico neurocirujano-; Agustina Cosachov –Psiquiatra de tratamiento mental y adicciones- y Carlos Díaz –licenciado en Psicología., Aunque hay otros 5 profesionales acusados.
- *Abogado. Exjuez del fuero laboral.










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