Educación, Justicia-Poder Judicial, Opinión, Por Juan José Prado

Era Milei: la Justicia ordena la política

La Corte Suprema finalmente desechó el recurso extraordinario que había inventado Milei para eludir las obligaciones del gobierno con la universidad pública Foto ilustrativa marcha federal universitaria 12-5-2026)

Por Juan José Prado*

La Corte Suprema finalmente desechó el recurso extraordinario que había inventado Milei para eludir las obligaciones del gobierno con la universidad pública. Como pasó con los derechos de las personas con discapacidad el Congreso tuvo que aprobar dos veces una ley normal de financiamiento para la educación de un país. Pero la Justicia convalidó.

Días atrás las declaraciones políticas del cortesano Lorenzetti afirmando la “conclusión” del significado de la sentencia condenatoria contra la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y que se mantendrán impermeables al pedido de libertad, van en la misma línea que el fallo que hace lugar a la cautelar de los claustros universitarios.

El Poder Judicial ordena la política. Mientras tanto, la dirigencia universitaria, conformada por el radicalismo macrista, con Yacobiti saqueador oficialista de DOSUBA, utiliza el botín de los recursos universitarios para desarrollar la política del dialoguismo oportunista con el gobierno, Pero ante lo resuelto por la Corte, literalmente, ahora no saben qué hacer.

Quedaron en evidencia

Tal es el zafarrancho que han hecho con la Universidad pública. Claudicaban ante la extorsión con acuerdos espurios contra la voluntad de las bases. Sin identidad política, son víctimas de sus propias conductas. Pero las universidades del interior si tienen claridad en sus objetivos; porque, por ejemplo, la territorialidad los ayuda.

La dirigencia de la UBA quedó como el escorpión que va sobre la rana para cruzar el río. Al servicio de intereses ajenos quedaron en evidencia. Felizmente el cuerpo universitario en su conjunto, la inteligencia que la puebla, la vocación de los muchos que sienten identidad por el país e interpretan el concepto de patria, no los sigue.

Más allá de los análisis podría escaparse un insulto por esa dirigencia universitaria extemporánea. Pero se lo dejamos al Ejecutivo, que es una de las contadas cosas en las que puede destacarse. Ahora les corresponde a los propios universitarios indicar los pasos a seguir; la dirigencia ya mostró que sirve a otros intereses, no los universitarios.

*Abogado. Ex presidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires AABA. Miembro de la Mesa Directiva de la APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos). Gran Maestro de la UBA.

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