Opinión, Por Débora Blanca, Situación Social

Familias endeudadas: usura y sin Estado

Las familias se endeudan para comer o solventar necesidades básicas y el gobierno nacional no asume que es por sus políticas erradas

Las familias se endeudan para comer o solventar necesidades básicas y el gobierno nacional no asume que es por sus políticas erradas

Por Débora Blanca*

«Nadie les pone una pistola en la cabeza», «Las deudas son entre privados». Canalladas de este tipo se escuchan mientras millones de personas se sienten abrumadas. Desesperadas. Avergonzadas, insomnes o con ideas suicidas, con la salud mental (y física) en jaque. Los prestamistas en cuestión son entidades bancarias, la billetera virtual Mercado Pago (absolutamente desregulada) y otros prestamistas y usureros del barrio.

Ya no hay que ir a buscarlos. Aparecen por redes sociales, o sea, los tenés en tus manos. Los intereses son usurarios. Mandan mensajes amenazantes, fotos que dan escalofríos, advertencias de escraches a todos los contactos de la persona que no puede pagar, por como está y va la situación del país.

Delincuente no es quien no puede cubrir la cuota. Delincuente es quien amenaza, escracha, quien hace invivible la vida de las personas que pidieron préstamos para comprar comida, para pagar impuestos. Porque se quedaron sin trabajo o se enfermaron de ludopatía en este país que fomenta la timba a lo pavote.

hospital HCD Tigre

“Me abruma la literalidad cínica de estos tiempos”

Dejen de culpar a las personas que se sienten mal. Que no duermen, pierden todo, están deprimidas. Pongamos la culpa donde corresponde: en los usureros. Y sobre todo en un gobierno que mira para el costado en lugar de intentar sentir el sufrimiento de millones y millones de argentinos; para así legislar e intervenir como Estado.

Una pistola en la cabeza no siempre es una pistola en la cabeza. Me abruma la literalidad cínica de estos tiempos. Una pistola en la cabeza es una advertencia, una amenaza, llamados de madrugada, escraches con los conocidos del moroso.De todos modos también se está haciendo uso de pistolas, en muchos barrios, que disparan a las piernas.

San Fernando

No, de ninguna manera. Esto no es entre privados. Acá necesitamos un Estado que nos cuide. Llamemos entre todos al Estado: ¡¡Estadoooooooooooooooo!!

Licenciada en Psicología. Directora de Lazos en Juego. Ig deborablancalj

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