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Isabella su madre y el síndrome de Munchausen

El barón de Munchausen (1720/1797), alemán, conocido por us historias increibles y mentirosas (Foto de G. Bruckner Wikipedia)

El barón de Munchausen (1720/1797), alemán, conocido por us historias increibles y mentirosas (Foto de G. Bruckner Wikipedia)

Por Víctor Bruzzoni*
Redactor especial

Isabella es una niña de 2 años que falleció en un hospital de Villa Gesell. Su madre Lucia Sosa (53) la llevó al hospital pues, según su versión se había atragantado al tomar la mamadera. Es el tercer bebe que se le muere a la mujer por cuestiones respiratorias.  La Justicia ordenó la detención de Sosa. Y se avanza en la investigación para determinar las causas del fallecimiento. La investigación quedó a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°4 de Pinamar.

También está la hipótesis de que Sosa sufra el síndrome de Munchausen. Todo ocurrió, luego de que la autopsia revelara que la niña Isabella murió como consecuencia de una hipoxemia. Es decir, una disminución del oxígeno en sangre, por una asfixia obstructiva que, a la postre, originó un paro cardíaco y la muerte de la niña

Sosa (53), según las circunstancias que se hicieron públicas, había llevado a la menor al “Hospital Municipal Arturo Illia”, inconsciente y sin signos vitales. La mujer argumentó que la niña se había atragantado, mientras tomaba una mamadera. Los médicos afirmaron que la bebé no tenía signos vitales al llegar, por lo que intentaron reanimarla.

Entonces, realizaron las maniobras necesarias durante alrededor de 40 minutos, sin resultado positivo. Posteriormente, se dio intervención a la Policía. Los resultados preliminares de la autopsia contradijeron la versión de la madre. Y la Fiscalía, sin más, dispuso su detención de inmediato. Máxime, con los antecedentes encontrados.

En su historial de absolución judicial, Sosa tenía, de años atrás, la muerte de otras dos de sus hijas. Ahora, la Justicia busca precisar si existió responsabilidad penal en la muerte de Isabella. Y se aboca a reunir las pruebas necesarias para reconstruir las circunstancias que derivaron en su fallecimiento. Pero además se baraja otra hipótesis.

El síndrome de Munchausen

El síndrome de Munchausen, también llamado trastorno facticio, es una enfermedad mental en la que la persona inventa síntomas o enfermedades, para buscar atención médica (no busca algo material, dinero, ni se trata de una estafa o propósito de lucro). Los afectados también pueden inventar sobre familiares cercanos (síndrome de Munchausen por poder).

Para justificar su “enfermedad”, o la del pariente, que puede ser un hijo, nieto o cualquiera, puede llegar a autoflagelarse, lastimarse o hacerle lo propio al pariente. El hecho de que el diagnóstico médico no coincidió con los dichos de Sosa, y los decesos anteriores hacen pensar en esta hipótesis, pero hasta ahora no hay concusiones certeras.  

Érika Agnes Hooft Suárez, abogada de familia -que representa a dos hermanos de Isabella, Lucas y Rocío- hizo referencia al accionar de la madre cuestionada. Su caso arrancó en 2013 informó la abogada. “Este nene, que hoy ya tiene 17 años, estaba al cuidado de una familia en Hogares de Belén”, señaló e informó que la Justicia lo derivó allí por Maltrato.

Y explicó: “Esta señora tuvo varios hijos. Nosotros pudimos proteger solamente a uno de ellos (Lucas). El Hospital entró en desesperación, porque los otros hermanitos empezaban a ingresar constantemente con signos de asfixia. Le llegaron a diagnosticar a Lucía un síndrome de Munchausen, este problema que hace que agreda a sus propios hijos (…)”.

“En una de las pericias, cuando yo estaba a cargo de esta causa y además pedía ayuda por los hermanos. –explicó la abogada Hooft Suárez– el problema era que tenía legitimación para intervenir solamente por uno de ellos”. La abogada señaló que “incluso así nos pidieron la revinculación (con la madre y el padre) hasta último momento”.

El psiquiatra Forense

Luego agregó: “Cuando este niño tenía 3 años, la Justicia ordenó que pasara un fin de semana con sus padres. Volvió completamente lastimado. Ya tenía tres años y medio y pudo contar todo (…). A raíz de eso, el niño no volvió a convivir con sus padres, aunque sí continuó vinculado con ellos”.  Para esta abogada Sosa mató a sus hijas.

Por su parte, el psiquiatra forense interviniente, Rafael Herrera Milano explicó: “La prudencia obliga a reflexionar y decir que no alcanza solamente con la sospecha. Hay que ver qué se puede probar científicamente. Es un proceso muy largo el que nos toca atravesar (…) para evaluar la situación de manera longitudinal y no solamente desde el hecho aislado.

Para Herrera Milano, “Si bien parece haber reiteraciones del mismo accionar, todavía queda muchísima prueba pericial por producir. Y, fundamentalmente, evaluaciones psicológicas y psiquiátricas tanto al padre como a la madre”. El profesional reveló que al momento solo hay hipótesis y nada concreto, en torno al diagnóstico de Sosa.

De hecho, recordó que “en los hechos anteriores, no hubo una condena firme. Porque si la hubiera habido por la muerte de sus hijos, hoy estaría presa. Entonces no es tan sencillo ni tan lineal. Hay muchos matices. Incluso los profesionales nos encontramos con dificultades para diagnosticar este cuadro porque tiene una incidencia muy baja”.

Violencia intrafamiliar

Para el forense, el síndrome puede confundirse con violencia intrafamiliar, que podría involucrar a la madre y al padre. La violencia intrafamiliar es toda acción u omisión de algún miembro de la familia, con poder, sin importar el lugar donde ocurra, que perjudique el bienestar, integridad física, psicológica o la libertad y el derecho al pleno desarrollo de algún miembro de la familia, menor o mayor.

Al respecto dicho profesional recuerda dos casos que impactaron muchísimo en la sociedad: el de Lucio Dupuy, en La Pampa, y Ángel López, en Chubut, que tuvieron una mecánica bastante similar. Los cierto es que los fallecimientos de Isabella y las otras menores –las tres de la misma mamá, Lucía Sosa- se dieron en condiciones dudosas.

La primera menor fallecida fue Candela, en el año 2013, la nena tenía cinco meses. La segunda fue Yazmín, en 2016. En ese caso. la menor tenía 11 meses.  Ambas eran hijas que Sosa había tenido con su pareja de apellido Picart. Y en ambas la muerte fue por cuestiones respiratorias. Aunque en ambas causas los padres fueron absueltos.

Abogado. Exjuez del fuero laboral

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